Entrevistas

Darío Adanti: «Habría que cambiar los libros de texto y poner como principio del Renacimiento cuando Elcano dice que la Tierra es redonda»

Darío Adanti. / Foto: @JeosmPhoto

«No encontraréis aquí la Nao de la Historia, pero sí una balsa construida con los restos de su naufragio». En La ballena tatuada: una historia de la primera vuelta al mundo (Astiberri), Darío Adanti se sumerge de lleno en las procelosas aguas en torno al viaje emprendido por Fernando de Magallanes y por Juan Sebastián Elcano hace ahora 500 años, y que supuso la mayor aventura marítima de la historia, la primera vuelta al mundo.

Se trata de un cómic complejo, barroco, arriesgado y poético, que se sale por completo de la sátira a la que el autor nos tiene acostumbrados. Es posiblemente junto a El relato de Hernando de Bustamante. La odisea de la primera vuelta al mundo, de Roberto Massó, la obra más arriesgada y valiente que se ha escrito en torno a la 1ª Circunnavegación en estos años de efeméride. No creo que sea casualidad que ambas sean cómics. Es, además, una de las mejores propuestas de ficción que se han publicado sobre la gesta en estos años. Una narración que va mucho más allá de la mera historia del viaje. Adanti traza relaciones cercanas y lejanas usando su Ballena Tatuada como personaje omnipresente, como cimiento mítico de cada una de las historias que recalan en este tebeo.

En sus primeras páginas redibuja las historias de su primer cómic publicado en tierras españolas (Dario Adanti, argentino, llegó a España en 1996), La Ballena Tatuada, publicado por la extinta editorial Camaleón en ese mismo año de atraque a tierras peninsulares. Y desde 1996 saltamos a este 2021 en que ve la luz del papel impreso la aventura de Adanti en torno a la primera circunnavegación, en el año en que se cumplen 500 de la muerte del iniciador del viaje, Fernando de Magallanes (el 27 de abril) y otros 500 del objetivo cumplido del mismo, la llegada a la especiería (el 7 de noviembre).

¿Cómo llegas a la primera vuelta al mundo?

Cuando hace muchos años, de adolescente, leí una versión juvenil de la vuelta al globo de Pigafetta me quedé fascinado porque aquello era como Marco Polo pero el triple, y además absolutamente real, porque de Marco Polo no sabemos hasta qué punto era real lo que contaba o lo copió de otro, y lo que contaba Pigafetta era absolutamente real y pasó en sólo tres años. Me tenía absolutamente fascinado, loco, me parecía imposible que hubieran podido dar la vuelta al mundo en barco en el siglo XVI. Luego me he ido obsesionando con el libro y me he comprado diferentes ediciones, que no es que cambien mucho pero sí dan una visión completa, ya no para jóvenes. Tengo la edición que incluye también la carta de Elcano, el texto de Transilvano y el derrotero de Albo. Me hice superfan y después leí el de Zweig, que es curioso porque el libro es Magallanes y falta todo lo de Elcano, es como el de Pigafetta. Muere Magallanes y te resume medio mundo en nada. Y a partir de ahí busqué información, libros que hablaran sobre el tema y la vuelta al mundo se convirtió en una constante en mi vida.

Has comentado que has tardado varios años en hacer este cómic, lo que significa que aunque se publique en medio del ecuador de la conmemoración, no nace realmente al albur de los fastos de celebración, sino que ya venía de antes. ¿En qué momento decides hacer un tebeo sobre la vuelta al mundo?

Lo primero que había hecho era un tebeo sobre los personajes de Moby Dick. Empecé a hacer el primero de estos cómics, muy corto, de dos páginas, para el suplemento Sátira 12 de Página 12, un periódico argentino donde yo empecé a hacer sátira, pero como me gustaba mucho la literatura, les pedí hacer una sección en la que pudiera revisitar clásicos de la literatura y como había empezado a leer Moby Dick y me volvió loco, hice este cómic, sobre el año 1995. Cuando llegué a España seguía leyendo Moby Dick y me compré el de Pigafetta, la versión que decía antes. Entonces empecé a ver las similitudes que había entre Moby Dick y la vuelta al mundo. De alguna manera Ahab era como Magallanes, solo que este estaba obsesionado con encontrar el paso para llegar al Maluco y Ahab con encontrar a Moby Dick. Me parecía que de alguna manera Elcano tenía algo de Ismael, quien nunca había sido ballenero pero venía a ser marino mercante y de alguna forma Elcano también lo era. Y después hay otras similitudes como la de Queequog, el arponero polinesio que está todo tatuado y por otro lado está Enrique, el esclavo de Magallanes que provenía de Malaca y también tenía sus tatuajes. El viaje del ballenero Pequod dura tres años y la vuelta al mundo también, en Moby Dick muere todo el mundo salvo Ismael y en la vuelta al mundo muere casi todo el mundo, de los 250 que partieron regresan 18. Y de los barcos más famosos de la Historia tienes el Argos de Jasón y los argonautas, el Pequod y la nao Victoria, solo que los dos primeros eran falsos y la Victoria era real. Y meditando sobre el viaje de Colón, hay estatuas de Colón y avenidas de Colón por todos lados, y lo que él hizo fue como caminar de Gran Vía a Preciados comparado con lo que hizo Magallanes. Colón cruzó solamente el Atlántico y Magallanes y Elcano cruzaron todos los mares del globo, lo que me parecía algo imposible de repetir, incluso hoy día con toda la tecnología, los GPS, los barcos a motor, hay pocos que se animan a repetir ese viaje.

El viaje de Magallanes y Elcano es el único de los viajes míticos que es real. Viendo lo que hicieron, lo que sufrieron, lo que vivieron, la condición mítica les viene por derecho pero al mismo tiempo fue totalmente real…

Tal cual, yo creo que además hay algo fascinante en este viaje a diferencia de otros viajes de la era de los descubrimientos, y es que en cada lugar que tocan hay una aventura nueva, es acojonante. Tienen aventuras en Brasil, en el Río de la Plata, en la Patagonia, en las islas del Pacífico. Luego hay otro libro de Melville que se llama Viajar, que recoge cuatro conferencias suyas, y en una de ellas que se llama Los Mares del Sur hace una referencia a Magallanes. Cuenta que cuando él era ballenero se daba la vuelta por el Cabo de Hornos pero antes se daba por el Estrecho de Magallanes y que Magallanes lloró cuando vio el final del estrecho, cuando vio el Pacífico. Este dato del llanto de Magallanes solo figura en el libro de Pigafetta, ni Transilvano ni Albo lo comentan, en la carta de Elcano tampoco, y lo repite Melville en esta charla, por lo tanto era buen conocedor de la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano y del libro de Pigafetta.

Moby Dick, una pirata berberisca andalusí, Jonás y su ballena, los pobladores de la Tierra del Fuego, Magallanes, Elcano, un grumete suicidado y una eterna y mítica ballena tatuada son algunos de los personajes que pueblan las historias que componen esta historia sobre el mar, los navegantes y los encuentros. La Ballena Tatuada es una amalgama de relatos conexos que, bajo la excusa de la primera vuelta al mundo, ofrece una reflexión sobre el viaje, la aventura y la humanidad de los héroes históricos y literarios, convirtiéndose en una de las propuestas más arriesgadas y valientes de toda la hornada de relatos que sobre la circunnavegación están viendo la luz con motivo de sus 500 años de Historia. Una de las de mayor calidad narrativa.

Lo comentabas antes, la vuelta al mundo es una historia de historias, un contenedor de relatos y a tu cómic le pasa algo parecido, es otro contenedor de historias con ese vínculo de la vuelta al mundo, pero en un tono que a mí me ha gustado mucho, más poético que el resto de ficciones que se están publicando sobre la gesta.

No quería hacer una novela gráfica al uso sobre la vuelta al mundo. Me parece que han salido libros históricos buenísimos como el de Tomás Mazón sobre Elcano, hay otro de Corominas muy bueno. ¿Yo qué iba a contar ahí? Me parecía mucho más interesante lo que dices, la Nao Victoria, ese barco que hoy nos parece minúsculo donde iban hacinados, con ganado, con toneles, etcétera; ahí se resumía toda la historia de la humanidad, porque para que los navegantes españoles del siglo XVI llegaran a tener toda esa tecnología hicieron falta miles de años de ruta de la seda, de comunicación en el Mediterráneo y entre sus pueblos desde la revolución agrícola. Todos esos avances fueron frutos de miles de años de evolución, logrados entre otras cosas por los imperios. Ahora somos muy críticos con los imperios y está bien tener una visión crítica del pasado, pero en el fondo los seres humanos, que somos una especie invasora, nos hemos ido comunicando a través de invasiones. Eso tenía cosas muy negativas para los invadidos, pero a la vez sincretizaban esas culturas en las de los imperios y asumían las tecnologías de los conquistados.

«Ahora somos muy críticos con los imperios y está bien, pero en el fondo los seres humanos somos una especie invasora»

¿Qué es lo que han hecho los romanos por nosotros?

Es lo mismo, claro, ¿qué han hecho por nosotros los navegantes españoles? Crear el país de donde yo vengo que es la Argentina, por ejemplo. Todo se condensó en esa Nao y de pronto cuando da la vuelta al Estrecho de Magallanes todo se condensa, como pongo en el cómic. El ser humano sale de África hace 200.000 años y empieza a avanzar hacia Asia, hacia el continente euroasiático, de ahí se va hacia el este y hacia el oeste y por aquí llega a la península ibérica que es el último fragmento del continente euroasiático. Y por el otro lado, otras familias del homo sapiens cruzaron el estrecho de Bering y llegaron a América y siguieron bajando hasta llegar hasta el último extremo y entonces, cuando los navegantes españoles salen de Sevilla por Sanlúcar de Barrameda y llegan al Estrecho de Magallanes, se encuentran las dos ramas de homo sapiens que se habían separado hace miles de años y esto a mí me parecía fascinante. Algunos de ellos se habían adaptado tan bien a la geografía tan inhóspita de la Patagonia que se habían quedado con la tecnología que habían creado hacía miles de años para sobrevivir, y los otros venían con todas las tecnologías que había desarrollado el homo sapiens, que pusieron en un barquito de madera y llegaron al estrecho. Entonces, como cuando las familias no se ven hace mucho tiempo y se vuelven a juntar, pues la cosa suele terminar mal, pero no deja de ser un hecho histórico que esas familias del homo sapiens se encontraran porque a unos marineros se les ocurriera ir a buscar las especias por allí y acabar dando la vuelta al mundo. Todo esto metido en un pequeño barco, con sus historias diferentes y por eso me gustaba lo que dices, el contar un relato como el de la corsaria Marika Fadel, andalusí, justo un siglo antes de que Colón saliera para América porque también viajaba el acervo cultural de las tres culturas, cristiana, musulmana y judía. Por más que hubieran ganado la guerra los cristianos, esa cultura estaba ahí sincretizada y también viajaba en esos barcos. Me parece fascinante.

Te iba a preguntar, pero casi lo has respondido ya, ¿por qué en el tebeo el Estrecho de Magallanes es la clave de bóveda de la narración? Teniendo el mundo entero de escenario, casi todo pasa en él o muy cerca de él.

Toda la parte del Maluco o de la India ya lo conocían, por la Ruta de la Seda ya se había ido hacia el este. Lo que no había habido todavía era contacto con los pobladores del extremo sur del continente americano, y también me gusta la propia geografía del archipiélago fueguino, que al norte está el Estrecho de Magallanes y al sur la Tierra del Fuego, luego ya está la Antártida, que es un laberinto y me parecía alucinante que esos marineros que venían de la Edad Media en realidad, con toda la oscuridad y superstición que implicaba aquello, de pronto para descubrir que el mundo era redondo y darle la vuelta, antes tenían que pasar por un laberinto, como los clásicos griegos; tenían que enfrentarse a sus propios temores, enfrentándose entre ellos y luego atravesando ese laberinto como si fuera un rito de iniciación antes de dar la vuelta al mundo.

Una de esas relaciones improbables que aparecen en el cómic, y que me parece de lo mejor que se ha escrito (y dibujado) en ficción sobre la circunnavegación, es la que une al niño muerto, a ese pobre grumete, «la señorita» como le llamaban y que acaba suicidándose, con Elcano. Generas una vinculación muy fuerte entre esos dos extremos de la expedición, un muerto y un superviviente, un simple grumete y el gran capitán que logra la hazaña, ¿cómo se te ocurrió?

Se me ocurrió porque había leído hace muchos años Magallanes. La Tierra es Redonda de Jean-Michel Barrault, que es un marino francés que se metió en un barco y dio la vuelta al mundo mientras iba reconstruyendo el camino de Magallanes y Elcano. El momento en el que el contramaestre de la Victoria, Salomón, es acusado de sodomía con un grumete solo figura en una frase del testimonio de los supervivientes en la que se informa del caso: que se había condenado al contramaestre a morir ahorcado cuando llegaran al Brasil y que se había perdonado al grumete. Ese dato es menor en un viaje en el que murieron decenas y decenas de marineros de diferentes formas. Pero Barrault en su libro ponía que a este grumete, los demás le llamaban «señorita», aunque no hay ningún dato aparte de esta cita, que además es solo un párrafo de su libro. A mí me pareció brutal para poder desmitificar, para bien y para mal, a los héroes. Elcano es un auténtico héroe que además ha sido muy maltratado por la Historia, porque el libro de Pigafetta no habla apenas de él, solo al final, Zweig tampoco habla de él y fue él quien decidió dar la vuelta al mundo. Magallanes no se sabe qué hubiera hecho; sabemos que quería llegar al Maluco pero no qué iba a hacer después, qué camino hubiera tomado. En la página web de La ruta de Elcano hay varios documentos donde se señala que los marineros de la Victoria no querían volver por el oeste, querían volver de nuevo por el Pacífico y es Elcano el que decide volver por occidente y demostrar que la Tierra es redonda. Por otro está la leyenda negra. Entre los imperios europeos se minimizaba cada logro de los otros imperios, era como la guerra cultural de entonces, como el Twitter de entonces. Es verdad que se le quitó mérito a Elcano, pero también España quitaba méritos a otros, como por ejemplo cuando Drake dio la segunda vuelta al mundo aquí se ignoró, porque Drake no era considerado más que un pirata y se obvia su genio naval. Yo no quería caer en la leyenda negra ni en la apología de seres que parecen que no son de este mundo y que hacen cosas maravillosas. Me gustaba mostrar a Elcano como un ser humano con contradicciones y que después de dar toda la vuelta al mundo todavía recuerda a aquel niño que se suicidó. Era darle un punto de humanidad y también darnos cuenta de que incluso los grandes hombres pueden cometer injusticias sin que uno sea mala persona, porque se cometen injusticias todo el rato. También está la demonización de todo ese periodo histórico, lo que me parece una tontería, demonizar a aquellos navegantes sin los cuales no estaríamos aquí. No nos damos cuenta de lo importante que es la Historia naval. Aún hoy en día, casi todo lo que consumimos viaja en barco. Nos dimos cuenta el otro día cuando se bloqueó el Canal de Suez y se paralizó todo el comercio. Y la que inauguró el comercio global fue la Nao Victoria. Pero eran seres humanos con sus fallos y sus contradicciones, con sus cosas buenas y sus cosas terribles, tanto ellos como los pueblos que vivían en la Patagonia y en el Maluco. Por ello, no centrar la historia tanto en el caso de sodomía, en el castigo, sino contarlo por el propio Elcano y dando la importancia al grumete me servía para que el lector empatizase con los héroes y se diera cuenta de que también son seres humanos.

Al hilo de uno de los aspectos que comentas, la vuelta al mundo es un hecho histórico sin parangón, el único viaje mítico que es real, como decíamos antes, pero que sin embargo es muy poco conocido, sigue siendo muy ignorado. ¿Por qué crees que pasa esto?

Hay varios factores. Por un lado, sí se le puede aplicar lo de la leyenda negra porque a Elcano se le ha quitado mérito continuamente. Zweig es Magallanes, incluso el Barrault del que te hablaba antes se llama Magallanes. La Tierra es redonda, y obviamente Magallanes tiene un mérito mortal, soy muy fan suyo, pero el mérito es compartido con Elcano, que es quien dio la vuelta al mundo. Otro factor es que en el siglo XVI España era plurinacional, de hecho Carlos V no sabía ni castellano. Ese concepto de país cambia con los 40 años de franquismo. Si miras la creación de España, ves que inaugura lo que fue la creación de las naciones modernas, naciones que no están adscritas a un reino, ni a algo genético ni a un pueblo específico sino que es la unión de varios pueblos y así se crean los imperios. La España de esa época era babelia, imagina la Sevilla de entonces en la que se hablaba árabe, castellano, catalán, vasco, griego, portugués, italiano, latín. No eran tontos, es decir, a Carlos V si le sirve un proyecto de un portugués lo coge, porque sabe que es para bien de su reino. Pero aquel reino que en realidad era plurinacional se termina convirtiendo en una cosa cerrada, genética, nacionalista, obtusa a partir del franquismo. Supongo que tanto a los represaliados como a la izquierda les quedó cierta fobia a todo lo que fuera Historia de España de la época del imperio y se creó otra especie de leyenda negra, un tanto ridícula porque ni ellos tienen la culpa de Franco ni de los nacionalismos. Yo siempre defiendo que esto de lo que estamos hablando no es Historia de España, es Historia de la humanidad, es como que te dé vergüenza hablar de los neandertales o del homo sapiens en la península ibérica. No vamos a hablar de las pinturas rupestres porque es facha. Pues no es facha, es Historia de la humanidad. Por un lado, los sectores más progresistas se han quedado con la culpa con todo el tema imperio, con el enfrentamiento con los pueblos autóctonos de cada territorio, cuando era algo inevitable. Cuando hablamos por ejemplo de los romanos, ellos también se enfrentaban con otros pueblos y como tenían mayor tecnología ganaban, y a nadie le da vergüenza decir que Augusta Emerita era una ciudad romana. Cuando vemos Gladiator, no decimos «este es un facha porque era romano y mataba a gente». Fíjate lo bien que lo han hecho los anglosajones que vemos Piratas del Caribe, con los piratas que eran como los de ahora, robaban, violaban, mataban, y sin embargo los vemos heroicamente, sin ninguna culpa. Hay que rescatar sobre todo la vuelta al mundo. Se olvida que todas estas gestas y epopeyas, casi imposibles, las hicieron trabajadores del mar, no las hicieron intelectuales ni gente de la corte. Excepto Magallanes y los capitanes castellanos que sí venían de familias bien, los demás eran trabajadores pobres del mar, prófugos, presos. Eran lo menos de la sociedad que consiguen lo más de la humanidad, que es dar la vuelta al mundo y demostrar que la Tierra era redonda. Creo que habría que cambiar los libros de texto y poner como principio del Renacimiento y fin de la Edad Media cuando llegan a Sevilla y dicen que la Tierra es redonda y encienden los cirios para ir a la virgen de Triana y agradecen haber sobrevivido. Ahí debería empezar el Renacimiento, ahí cambia la historia, es acojonante. Creo que la guerra cultural en España, la polarización de la Historia, existió casi desde el siglo XIX y desde entonces hemos dejado la Historia, que es un bien común, en manos de una polarización política que no viene a cuento.

Esa polarización ha salpicado a la propia conmemoración, con polémicas pseudopartidistas sobre si debe o no estar Portugal en las celebraciones.

Eso es totalmente absurdo para una gesta que sí, que parte del imperio español, que si el sol no se ponía en el imperio español es por la vuelta al mundo, pero que va mucho más allá de esto. Es una gesta en la que participan casi todas las nacionalidades europeas en la marinería y que después contacta con pueblos de los diferentes continentes que no habían tenido contacto entre sí. Yo creo que es la primera historia global. Si entendemos que la llegada a la luna, por más que la hicieran los americanos, fue un logro de la humanidad, tenemos que entender que la vuelta al mundo es un logro de la humanidad.

«La guerra cultural en España existió casi desde el siglo XIX y desde entonces hemos dejado la Historia, un bien común, en manos de una polarización política que no viene a cuento»

Algo que me ha gustado mucho del cómic es la banda sonora que has incluido. Lo comentaba no hace mucho Fahmi Alqhai, la música es uno de los espacios donde más se mezclan las culturas, donde las influencias entre culturas se vuelven más permeables. A España, a raíz de los descubrimientos y los grandes viajes llegaron muchas músicas de todo el mundo, especialmente del arco mediterraneo y de América, aquí se mezclaron y desde la península pasaron a toda la música del continente europeo, la contaminan y la enriquecen.

Iba buscando canciones con tónicas vascas para algunas historietas, músicas gallegas, sefardíes, asturianas, andalusíes. La península ibérica desde la prehistoria era un crisol de razas donde se mezclaban diferentes pueblos y culturas, donde se encontraron los neandertales con los homo sapiens, hasta ahora mismo que es la puerta con América, con África y es casi el final del Mediterráneo. Antes era Tartessos y ahí se fueron mezclando músicas y lo que dices de la vuelta al mundo es así, se traen costumbres, alimentos, tecnologías que se encuentran fuera, y se traen música. Y la música europea acaba influenciando el folclore. Por ejemplo en el folclore argentino, en Atahualpa Yupanqui. Él fue hijo de madre vasca y padre de origen inca, si no me equivoco, o su abuelo por parte de padre era de origen inca. Lo que hacen es mandarlo a estudiar guitarra clásica y desde muy joven, a los 15 años o así, se convierte en un virtuoso de la guitarra clásica y lo llevan a tocar por toda Europa y cuando vuelve, por sus orígenes indios, le fascina la música folclórica argentina de los gauchos, que eran una mezcla de españoles con indígenas y con negros, africanos. Y se va a caballo por toda Argentina aprendiendo esas canciones, pero tocándolas de una forma que tiene que ver con la música clásica, que es europea. Si Atahualpa es el gran folclorista argentino, ahí hay tanto cultura europea como aborigen. Otra cosa que me da mucha rabia que me ha pasado entrevistando a políticos de izquierda es cuando te hablan de estas cosas y te mencionan el holocausto indígena, me parece injusto porque «holocausto» es una palabra hebrea que significa «matar a tu propio pueblo», por lo que no es aplicable. Con Hitler sí, porque mató a judíos alemanes, a compatriotas. Pero además de eso no tiene en cuenta que el conflicto surge siempre que se han encontrado los seres humanos, somos así. El concepto de que tenemos que vivir en paz es moderno y surge tras la II Guerra Mundial, no podemos evaluar así la historia del siglo XVI. Además, el 95% de los pobladores autóctonos de América murieron por los virus más que por los enfrentamientos, que claro que los hubo. Y otra cosa que me parece muy injusta es decir que están extintos cuando tú trabajas con una persona de orígenes mapuches y no te das cuenta. Se lo decía mucho a conocidos argentinos cuando se ponían en plan «la conquista acabó con los indios»; yo les decía que no, que indígena es la persona que te está limpiando la casa, solo que ahora lo ves como a un pobre. Y al mismo tiempo que dicen eso no se interesan por las culturas indígenas, que no solo no se perdieron sino que sus culturas se han sincretizado con las de los otros países. Si ahora en Argentina se toma mate es porque el mate era lo que hacían los guaraníes, los indígenas, y si se comen empanadas de humita es porque la humita era de origen indígena y la empanada era de origen español.

Como el mito del buen salvaje.

Yo no puedo con ello. Decir que son seres primitivos, brutos, casi animales, es tan injusto como decir que son seres angelicales sin maldad. Como son seres humanos exactamente igual que nosotros tienen capacidad de hacer el bien y de hacer el mal, ahí está el libro La Cautiva de Echeverría donde cuenta el caso de una tribu de indios pampas, creo que eran, que secuestran a una colona y la tienen en su toldería y la violaban, y pasaba que los colonos secuestraban a una indígena y también la violaban. Y tienes a Cortés, que se hizo pareja con la Malinche. Hubo tanto enfrentamiento como negociación, como unión. Todo esto no nos enseña a aprender de la Historia, nos enseña a negarla.

Cambiando algo de registro, ¿ha sido muy grande el salto de las historietas satíricas que haces para Mongolia a este cómic?

Tardé mucho en hacer este libro precisamente por eso, porque en Mongolia, además de ser prensa independiente también hacemos radio, teatro, tele… Te lleva mucho tiempo y es un código satírico salvaje. Yo tengo mi lado narrativo, me gusta mucho la historia, la filosofía, la antropología, me gusta la poesía, la música y no quiero que mi vida se quede encasillada en la sátira bruta, que me encanta hacer, pero tengo otras cosas que me gustan también. Tardé tanto sobre todo porque era poder avanzar cuando tenía una semana libre, especialmente en vacaciones. Y esto de la Ballena Tatuada va a seguir, como soy tan fan de los grandes navegantes, de todos pero especialmente de los españoles del siglo XVI y XVII, tengo páginas escritas ya sobre lo que fue el viaje de Pedro Sarmiento de Gamboa, que lo enviaron a poblar el Estrecho de Magallanes en 1581 u 82. Todavía no existía ni Buenos Aires y el tipo se llevó a doscientas familias completas desde Sevilla y la cosa terminó fatal; no había recursos, estaba el clima, el enfrentamiento con los indígenas y terminaron todos muertos, y ahora los lugares donde ellos fundaron esas primeras poblaciones que desaparecieron al poco tiempo se llaman Puerto Hambre o Bahía Desolación. Cada intento de poblar el Estrecho dejó un nombre a una bahía, a un canal. Cuando hacemos una visión maniquea de la historia y los consideramos a todos unos malvados que fueron allí a matar y a violar nos olvidamos, por ejemplo, de la figura de los colonos, que eran campesinos que intentaron conseguir una vida mejor y se las dieron putas, era todo hostil, era como ir al infierno a ponerte una casita. También es injusto que se le quite valor a esas personas que lo intentaron y gracias a las cuales existen los países modernos que hay en Latinoamérica. Quiero hacer un segundo cómic serio que sea cuando Drake pasa el Estrecho de Magallanes e invade todas las colonias españolas en el Pacífico y mandan a Pedro Sarmiento de Gamboa con las primeras familias en pleno siglo XVI, tuvo que ser terrible.

Pues nada, esta iba a ser mi siguiente pregunta, por dónde iba a seguir la historia, pero te has adelantado y me has ahorrado el trabajo.

Sí, lo que te he comentado, mi idea es contar en tres o cuatro libros las historias de aquellos que intentaron cruzar o poblar el Estrecho de Magallanes y el Cabo de Hornos desde la primera vuelta al mundo hasta que se construyó el Canal de Panamá. Todas comienzan en Sevilla, que era el Nueva York de la época. Son historias que tenemos que rescatar, como han hecho los anglosajones toda la vida. Poner en valor la Historia que tenemos en común España y toda Hispanoamérica, que tenemos un idioma en común, y rescatar la historia de los navegantes porque España ha sido un país de navegantes y todos los países hispanoamericanos se han creado gracias a navegantes.

Ahora que comentas el tema de reivindicar nuestra Historia desde la ficción, se me viene a la cabeza una cuestión recurrente últimamente referida al por qué hemos contado tan poco nuestra Historia, no desde la ciencia histórica sino como narradores, desde la ficción.

No sé si tiene que ver con esto, lo estoy improvisando ahora pero Cioran decía en uno de sus libros que todo pueblo, toda nación necesita tener como elemento unificador el sueño de llegar a tener algún día su siglo de oro. Este sueño es lo que impulsa a los pueblos, y dice que los únicos que se han librado de ese estrés son los judíos y los españoles. Los judíos porque creen que su salvación, su siglo de oro vendrá en un futuro lejano cuando los venga a salvar el Mesías, y los españoles porque ya tuvieron su siglo de oro y ya se pueden relajar, y decía además que se pueden dedicar al ocio y a la decadencia. El Imperio Británico tuvo que hacer mucha propaganda de sus logros justamente porque estaba compitiendo con el gran imperio de entonces que era el español, por lo que para poder ganarle tenía que demonizar lo que hacía España y poner superlaureles en sus logros. Estados Unidos lo mismo, también tiene sus contradicciones, Washington era esclavista y como son una nación joven que aún tienen que lograr su siglo de oro han aprovechado todo el material que tiene su Historia, que es muy corta comparada con la que tiene España, para crear su propia imaginería popular. Supongo que España, con la lucha entre monárquicos y liberales del siglo XIX, después con la república y la monarquía y ya luego con la dictadura de Franco, ha estado casi 200 años luchando por qué quiere ser y me parece que eso ha hecho que algunos se avergüencen de usar la Historia de España, con excepciones como Pérez-Reverte que sí la utiliza para escribir sus novelas, o que tengan miedo de contarla narrativamente, de usarla como ficción por miedo a ser tachados de una cosa u otra, de que le quiten el carné de izquierdas o de derechas. Creo que justamente esa parte del saber qué significa España en el siglo XXI es entender que lo que conocemos como España se creó ya plurinacional, fueron muchos pueblos, muchas lenguas, muchos reinos y muchas gentes de muchos lados quienes contribuyeron a hacer el imperio español y su siglo de oro, y esa puede ser la gran enseñanza para que aprendamos a convivir pensando diferente, pero teniendo en común una Historia que además nos une con el resto del planeta.

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