Cultura ambulante

La clásica emoción de pintar el mito

«La bacanal de los andrios» (1523-1526), pintura mitológica de Tiziano.

Habíamos planeado comenzar esta reseña describiendo el lienzo La bacanal de los andrios (1523-1526), de Tiziano. Lo curioso de esta obra es que está inspirada, a su vez, en la descripción detallada o écfrasis que realizó Filóstrato el Joven de un cuadro más antiguo aún. La escena tiene como escenario la isla de Andros, tan favorecida por Dionisos que sus manantiales —como el que aquí aparece en primer término— no surtían agua sino vino. Así resulta que todos sus habitantes, incluidos los impúberes, se dejan llevar por los efectos del rojizo líquido, el mismo que «hace a los hombres ricos, dominantes en la asamblea, dadivosos con los amigos, guapos y de cuatro codos de altura», en palabras del sofista griego. Para refrendarlo, podemos apreciar en la parte inferior un canon atribuido al músico flamenco Adrian Willaert, en cuya letra se lee: «Quien bebe y no vuelve a beber / no sabe lo que es beber».

Es una de las obras destacadas de la exposición Pasiones mitológicas, que el Museo del Prado ha inaugurado hace unos días con la intención de compilar en un total de 29 obras una de las más excelsas selecciones de pintura alusiva a los mitos clásicos y producida en los siglos XVI y XVII. Todo ello da lugar a un conjunto pictórico tan fascinante como relevante en el que además de Tiziano, y gracias a la colaboración de otras importantes galerías de Inglaterra, Escocia y Estados Unidos, contemplamos piezas herederas de su interés por la mitología grecorromana a cargo de autores como Allori, Poussin, Ribera, Rubens, Van Dyck, Velázquez y Veronese, entre otros. No obstante, quien antes se fijó en aquella tradición y dejó una fuerte impronta fue el pintor veneciano, motivo por el que ocupa aquí un lugar notorio.

«Venus besada por Cupido» (1550-1570), de Hendrik van der Broeck, según Miguel Ángel.

De hecho, la muestra del Prado ha logrado reunir por vez primera en nuestro país —desde su concepción— el ciclo de seis pinturas de tema mitológico que Tiziano realizó por encargo de Felipe II y que se conocen como «poesías» (1553-1562); piezas trascendentales no solo por su excelencia artística sino también por su capacidad narrativa. Como en la antes citada bacanal, el maestro del Véneto reinterpreta con su trazo los relatos de textos clásicos, en este caso firmados por Homero, Ovidio y Virgilio. Tanto él como los artistas que siguieron esta tendencia durante el Renacimiento —en la pintura pero también la literatura— recuperarán a través de sus obras el valor simbólico y estético de los mitos, al mismo tiempo que plasman y evocan asuntos vinculados a la naturaleza de las humanas emociones, aun encarnadas en dioses, héroes y otras criaturas fabulosas.

Tanto Tiziano como los artistas que siguieron esta tendencia recuperarán el valor simbólico y estético de los mitos, al tiempo que evocan asuntos vinculados a la naturaleza de las humanas emociones

En Pasiones mitológicas paseamos la mirada por los bucólicos desnudos de Venus y ninfas que pueblan cuadros de artistas como el Parmigianino, los bailes sensuales y generadores de vida de Pedro Pablo Rubens, las citadas «poesías» de Tiziano que son a un tiempo deleite sensorial y expresión concentrada de arduos conceptos y los nuevos lenguajes (ya sea el realista de los barrocos españoles o el espectacular de un Anton van Dyck) para escenificar los mitos en el XVII. Un itinerario expositivo en el que descuellan algunos de los préstamos sumados a los fondos del Prado para componer un portentoso discurso: del muy apreciable Venus besada por Cupido (1550-1570) de Hendrik van der Broeck a partir de un Miguel Ángel, hasta el Paisaje durante una tormenta con Píramo y Tisbe (1651) de Nicolas Poussin, uno de los más elevados exponentes del clasicismo.

Cabe celebrar además otras letras, puesto que a la muestra le acompaña la edición de un catálogo con textos de los comisarios junto a otros de los especialistas Sheila Barker y Javier Moscoso, en los que entre otras cuestiones se ahonda en la relación de las mujeres con la pintura mitológica en calidad de espectadoras, coleccionistas y artistas. Asimismo, los roles de género y las nuevas masculinidades constituyen la temática de algunas visitas específicas programadas como actividades formativas complementarias. Entre estas también podemos destacar la conferencia que la escritora Marta Sanz ofrecerá el próximo 19 de mayo bajo el título Dánae y la lluvia dorada, y un interesante taller de creación artística para jóvenes conducido por la ilustradora Paula Bonet, que se celebrará los días 24 y 25 de abril.

«La caza de Meleagro» (1634-39), de Nicolas Poussin.

Pasiones mitológicas
Obras de Tiziano, Veronese, Allori, Rubens, Ribera, Poussin, Van Dyck, Velázquez
Comisariada por Miguel Falomir y Alejandro Vergara
Museo Nacional del Prado, Madrid
Hasta el 4 de julio de 2021

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