Horas críticas

Leer en los tiempos del What The Fuck

Hojeamos el número 31 de la revista Jot Down, consagrado a las bocas abiertas (de perplejidad o porque no hay dios que las cierre). La creadora de ‘Fleabag’, la tensegridad arquitectónica, los superpropagadores del virus, un volcán de murciélagos y el noble arte del spoiler, entre otros muchos temas, se dan cita en este especial

What was that? Where did you just go?”
(Fleabag, temporada 2, episodio 3)

 

La cara de What The Fuck de Phoebe Waller-Bridge mirando a cámara, esa marca de la casa de su portentosa serie Fleabag, nos recibe en la portada del último número en papel de la revista Jot Down. La reina catódica actual (y con total justicia) nos abre la puerta a este especial titulado como la habitual expresión en inglés, «WTF», que lo mismo denota sorpresa que perplejidad o incredulidad. Bien sea por las temáticas que aborda o por todo lo que nos rodea –así en general– en este trastornado presente, a eso se dedica esta edición trimestral del magacín, que contiene hasta 32 artículos y reportajes de notables firmas y tres grandes entrevistas en profundidad –que, a su vez, son marca de la casa Jot Down.

“Que se joda el espectador medio”, decía (o al menos pensaba) David Simon, y seguramente también la escritora y actriz Phoebe Waller-Bridge cuando daba forma al guion de Fleabag. La diferencia es que a ella, según nos cuenta Rubén Díaz Caviedes en su artículo Hilary debía morir, la contuvieron. Al parecer, la protagonista de la serie iba a ser en origen incluso peor persona, peor mujer. El autor echa de menos su lado más oscuro, su locura, como si desde su productora la hubieran corregido –políticamente– y no fuese lo bastante antipática. Nos recuerda que antes que ella “estuvieron Joan Rivers, Bea Arthur, French and Saunders, Sarah Silverman y un sinfín de Fleabags más”, y ahora añadiríamos a Amy Sherman-Palladino, creadora de La maravillosa Mrs. Maisel. Maravillosa, también, la pista de Caviedes para tirar del hilo de la comedia escrita y encarnada por mujeres.

Sobre el tema de portada, la traductora y doctora en humanidades Marilena de Chiara escribe Un glosario WTF en diez historias y media. “¿Y qué expresión hay más breve, más inmediata, más reconocible que WTF en nuestra lengua contemporánea?”, se pregunta. Lo que sigue es un itinerario de viajes imaginados (lo más parecido a unas vacaciones para nuestros cuerpos confinados) por la ficción y las historias míticas, de Samuel Beckett a Juego de Tronos, de Christopher Nolan a Margaret Atwood, en torno a este concepto que “desde Homero ha sido viral”.

Sea por las temáticas que aborda o por lo que nos rodea, el número 31 de Jot Down se dedica a esta expresión en inglés que denota sorpresa, perplejidad, incredulidad

En Teoría del asombro, la escritora formada en filosofía Laura Ferrero hace otro recorrido por lo insólito en este loco mundo, a través del epatante nexo que une a los pingüinos con el documentalista Werner Herzog, la migración de las mariposas, la supervivencia de las mujeres camboyanas a los Jemeres Rojos y el estupor que nos ha traído la pandemia.

Octavio Domosti S. escribe sobre Tensegridad, la “integridad tensional” definida en los 60 por el visionario arquitecto norteamericano Richard Buckminster Fuller. Un principio estructural que puede ser muy potente desde el punto de vista expresivo, pero que desafía los límites de la seguridad en las urbes. Su uso en la construcción “tiene un fin bastante claro: la espectacularidad, el edificio singular, las fotografías en Instagram… Los cánceres de nuestro tiempo, en definitiva”. Un tema fascinante y sin duda WTF, pero pertinente en estos tiempos donde la estabilidad es el bien más ansiado.

Cúpula geodésica de Richard Buckminster Fuller para el pabellón de Estados Unidos en la Expo’67 de Montreal

Este número de Jot Down también incluye tres entrevistas a otros tantos protagonistas difíciles de reemplazar: el prolífico músico y productor Luis Miguélez, nacido artísticamente durante La Movida y a la sombra de los Almodóvar, Alaska y compañía (“He sido muy roquera para las maricas y muy marica para las roqueras” es el impagable titular); el experto mundial en cristalografía, profesor de investigación del CSIC y protagonista –ficcionado– del cómic Algo en el agua Juan Manuel García-Ruiz (“Necesitamos gente que sea capaz de dar grandes saltos, de crear odiseas intelectuales”); y la actriz alicantina Ana Millán, conocida por sus papeles en series como Camera Café, Paquita Salas o Física y Química, incluso en su revival –enorme WTF– que se avecina en forma de miniserie (“El ego solo es confeti, luego hay que barrerlo”).

Crónicas de la pandemia

En Gracias, Ingmar, la cineasta Isabel Coixet alude a uno de los grandes males que ha traído la pandemia a buena parte de la población, incluida ella misma: el insomnio. “Te preguntas cuánta gente yace dando vueltas en sus camas, pensando en cómo cruzar la niebla y salir de la tundra e imaginar la rara normalidad de mañana”, escribe la directora, que este año estrenará Nieva en Benidorm (algo que cada vez vemos más cerca con la crisis climática). Y lo enlaza con la película con la que Bergman –un autor poco dado a hacernos descansar– decidió combatir su propia incapacidad para dormir.

Una iluminadora conversación entre Mariano Sigman y Jacobo Bergareche, titulada Veo ideas claras, pero no sé cuáles, parte de la premisa de que “un pequeño grupo de personas son responsables a menudo de la mayoría de los sucesos de transmisión” para reflexionar sobre los llamados superpropagadores del coronavirus, héroes o villanos según quien los mire. Con citas de Nestor Burma, Voltaire y Juan Luis Conde para dejarnos dándole vueltas al dilema libertad versus seguridad.

Murciélagos en las ruinas mayas de Calakmul, México (foto: SEMARNAT)

Con Allá lejos, en la hermana república (Yucatán desconocido), la periodista y editora afincada en México Yaiza Santos nos narra su experiencia, tres días antes de que China declarase a la OMS el primer caso de COVID-19, en aquella fenomenal península, empezando por el llamado volcán de los murciélagos. En ese punto concreto se concentran cada noche unos tres millones de ejemplares de esta especie, “los animales sagrados de los mayas” que, como estos, han logrado sobrevivir a la demencia turística de la globalización.

Orgías literarias y censura

En Doce finales que justifican cualquier medio, el literato y “activista literario” Carlos Mayoral desvela los secretos de las últimas páginas de algunos de los grandes clásicos, cuyo aliento postrero es tan perfecto que merece un análisis en sí mismo como este, que dice glosar “el noble arte del spoiler”. Del Quijote a Ana Karenina, pasando por Sanditon y Nada, ninguna de estas cumbres de las letras sobrevive a este destripador de finales sublimes.

No se puede decir que It, de Stephen King, sea una obra maestra, aunque sí un clásico de la novela de terror y desde luego un histórico superventas, pero curiosamente Bárbara Ayuso también se ha centrado en su tramo final a la hora de escribir su artículo Flotar en la gran orgía americana. En este caso, el desenlace podría ser memorable a su perversa manera, pero según demuestra la periodista, nuestra memoria es innegablemente selectiva. Como al hablar de Fleabag, se encierra aquí una controversia sobre la incorrección artística y su veto.

El caso de Lenny Bruce nos recuerda que el debate sobre los límites del humor, el mismo que el de la libertad de expresión, siempre está vigente

Foto de ficha policial del cómico Lenny Bruce, tomada durante una de sus detenciones

Y lo mismo puede decirse del texto de Bibiana Candia El pueblo del estado de Nueva York contra Lenny Bruce, con el que concluimos este incompleto repaso a la revista. Otro cómico censurado, esta vez en “el juicio más importante desde el de Joe McCarthy y la conspiración comunista para destruir América”. Una atinada reflexión porque el debate sobre los límites del humor, que es el mismo que el de la libertad de expresión, siempre está vigente. Por cierto, que Lenny Bruce es uno de los personajes principales de La maravillosa Mrs. Maisel. Un tipo capaz de abrir sus monólogos hablando sobre las tetas de Eleanor Roosevelt. ¿Pero qué coño…?

 


Jot Down nº 31: Especial «WTF»
Coordinado por Rubén Díaz Caviedes
Edición: Soy Un Calamar, junio 2020
256 páginas
15 euros

APTO PARA: Quienes aún se dejan sorprender por el mundo y el periodismo sin miedo a ningún tema.
NO APTO PARA: Quienes no leen más allá de los titulares ni se han planteado jamás qué hay tras la cuarta pared.

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