Analógica

El Cabrero, adiós al cantaor blasfemo

Se despide de los escenarios porque le duele el diafragma y el sombrero. Fuimos tantas veces tu rebaño, tantas

Se va porque le duele el diafragma y el sombrero. El titu, como le dice él, no le perdona. El ictus, para el que no lo haya cogío, le permite cuarenta y cinco minutos de verdad y cante, de sabiduría y sencillez encima del escenario, de fandangos republicanos, de melismas con el sabor a cañada y a verea, de letras sin miedo.

El público de Cádiz lo jalea en la noche preñada de sal del Castillo de Santa Catalina. José se despista, busca la botella de agua, no la encuentra, se aturrulla, se levanta y se va. Así fue su despedida en su gira de adiós a los escenarios: la fragilidad ante lo magno de su cante, un destello de lucidez dentro de las fatigas que sufre, una pelea contra el fatum de la edad, una irrenunciable y tenaz lucha contra su propio cuerpo y entendimiento. El Cabrero canta después de un ictus. Y llega al límite. Con setenta y cuatro años.

Se crió a fuerza de jinchonazos y de pasar los caminos rápido. Una niñez nómada, como el viento, aquel que decía San Juan que “sopla donde quiere, oyes su voz pero tú no sabes ni de dónde viene, ni adónde va”. No le gustaban ni los libros ni las sotanas. No le robó al sueño las horas de la lectura. Pudo alzar la voz más que la de los perros consentíos y dejar de agachar la cabeza para decir que lo blanco es negro.

Fue un retoño de la tierra, como todo mortal. Bebió de la fuente de Talega, de Mairena, de Fernanda y de Paco Toronjo. Todo cambió con el teatro, las giras europeas y el encuentro con Elena Bermúdez, su compañera. La que sabe que El Cabrero nunca salió en la tele y fue una estrella internacional tapada por otras de menos enjundia. El lobo, siempre acechando, formaba parte de las fatigas del pastor. Y las piedras caen sobre el escenario.

 ¿De qué va a hablar un cabrero que canta flamenco? Está claro: de lo que ha vivido, de lo que ve, piensa y siente

Los oprimidos siempre cantaron, muchas veces para los opresores. ¿De qué va a hablar un cabrero que canta flamenco? Está claro: de lo que ha vivido, de lo que ve, piensa y siente. Sabiduría que está conectada con la tierra que lo vio pastorear. Y es tan política que cuestiona la supuesta afabilidad de una música creada por el dolor y las fatigas de los esgraciaitos. Su cante fue político siempre, como es política comerse una magdalena, repostar gasolina, escribir un artículo o reciclar. Vivió sin trampa y a jierro.

Cantando las injusticias del campo andaluz, lastrado tras años de clientelismo, latifundio y tierra vendida. El Cabrero engarza su vida y su cante implacable con aquellos campesinos y sindicalistas que vivieron cien años antes por las mismas tierras en las que la Idea había prendido como llama en la hojarasca. Eso que llamaban Primera Internacional y no sabían si era milenarismo, espontaneísmo, esencialismo, o una organización sindical, racional y combativa contra las injusticias sociales del campo andaluz, que costó la vida a muchos. ¿Es anarquista? ¿Nacionalista andaluz? Que los politólogos escuchen un fandango de Alosno y nos digan si El Cabrero se acerca también a los blasfemos y errantes “sin amo” de los diggers y levellers.

Algunos críticos aseguran que los cantaores contestatarios no tienen sentido en democracia. ¿Qué época es esa? ¿Será también la actual? El Cabrero aún se levanta a las seis de la mañana. Ordeña, barre los corrales y echa el pienso. De su oficio sabemos que los pequeños cabreros están desapareciendo, que los caminos públicos están siendo privatizados, que el glifosato ahoga los campos y arroyos. ¿Se podrá cantar sobre estas injusticias? ¿Qué dirá el crítico si escucha una letra sobre Monsanto?

El flamenco de El Cabrero es la literatura del pobre, del dolor, de la poesía del hambre, la rabia, el mieo, los ritmos y los cantes antiguos, la cárcel, la muerte. Poesía de las duquelas negras, la noche oscura. Poesía de la boca que sabe a sangre. Es ritmo y alarido de la persecución, que rompe el molde del folclore y se hace artístico en su soledad de santo laico acompañada del sufrimiento de los otros, de la viuda, el huérfano, la extranjera.

¿Qué será del sombrero de mayoral, del pañuelo rojo que se anudaba al cuello, de las botas camperas? ¿Qué haremos cuando recordemos que le cambiaba la voz a los cencerros que robaba para que no los reconocieran sus dueños? ¿Sabía hablar con los árboles y los pájaros? ¿Recordaremos la condena por blasfemia, su anarquismo portátil, su andalucismo sanchezgordillesco? ¿Lo recordaremos alternando con Ornette Coleman, de gira con Peter Gabriel, tocando con Chick Corea? ¿O nos quedaremos con el angosto relato del folclore barato de sus cabras y su halo de artista maldito, siempre silenciado y anulado por los Media?
Las flores se cimbrean y parece que sonríen al verlo pasar. Fuimos tantas veces tu rebaño, Cabrero. Tantas. Larga vida, compañero.

Artículo publicado en la edición impresa de Revista Mercurio. Nº 211 (Silencio, por favor)

23 Comments

  1. Francisco Mena

    Me ha encantado, es un retrato perfecto de ese Cabrero valiente, ese Cabrero que durante su andadura siempre ha ido con la cara de frente y levanta, sin salirse ni un milímetro de esa línea que le han marcado sus ideales, ha paseado por el mundo la riqueza de cultura que tiene Andalucía, pero también ha paseado la pobreza que han sufrido y siguen sufriendo su gentes.
    En su gira de despedida voy a tener la gran suerte de verlo, mucha suerte Maestro y larga vida.

  2. Que decir de este grande,pues que lo he disfrutado en sus conciertos y lo sigo disfrutando y que me encanta su musica y sus pensamientos ,su verdad que es mi verdad .Siempre con la cabeza alta!!!!

  3. Fernando castillo arrabal

    Único e irrepetible

  4. Larga vida

  5. Manuel Expósito Aguilar

    Que disfrute de sus hijos y nietos y que descanse que bastante merecido lo tienes José y aunque ya no puedas siempre nos quedará tus cantes y las historias vividas que nos has contado gracias x tantos años que nos has reabierto los sentimientos y siempre con la verdad hasta siempre CABRERO

  6. Antonio García

    Grande JOSÉ persona de principio manifestado en sus cantes

  7. Quién dijo eso ??. José Dominguez el Cabrero, no puede,aunque quisiera,IRSE.Estará cómo está hoy,en el cerazón y en la boca de los y las miles de gentes que lo quieren. No hubo en la HISTORIA del cante jondo,cantaor ni cantaora,que recibiera tanta » veneración y entrega » de una gente apasionada por su hondura y sentimientos,con una trayectoria ininterrumpida de más de 40 años.

  8. Sin duda no volverá otro Cabrero
    Yo personalmente no comulgo con el políticamente pero desde joven me a entusiasmado su manera de hacer el cante
    Y si que le e seguido y le sigo siempre que se hacerca por estas tierras
    Ya tengo mis entradas para Salamanca y no ai duda que nos dará un buen ratito
    Gracias maestro

  9. Sublime.

  10. Salvador Moreno

    Siempre me identifique con tus cantes.Un gran profesional ,que ha defendido sus ideas contra viento y marea.Un saludo Jose

  11. Maria José González

    Le vi en directo un par de veces y si me gustaba oírle en CD fue enriquecedor verle y escucharle, sus letras siguen diciendo verdades…
    Un cariñoso saludo maestro y que se reponga pronto.

  12. PURO Y SIEMPRE RECTO !!!!! MUY BUEN ARTICULO …..

  13. Sentimiento,dolor y pensamiento. Cantar con el alma y el corazón sangrando .Una figura duradera en la memoria del pueblo.Gracias Cabrero

  14. Genial cantor sencillo y noble que alegro la vida a tantos y tantos buenos y menos buenos aficionados a ese arte tan nuestro.
    Gracias por emocionarnos diciendo tantas verdades en tus cantes. Un fuerte abrazo.

  15. Se va de los escenarios la intelectualidad de la ortodoxia flamenca, el flamenco bien entendido nacido de donde nace el flamenco de la necesidad, Dale grito a lo injusto de dar la cara por su cante. Adiós se ha dejado una huella grande en el cante en tu forma y en tu estética en tu ética y en tu verdad

  16. El flamenco es una expresión artística que nace de la mezcla de muchas culturas : la árabe, la judía, la de los gitanos (que llegaron a España en el siglo xv, y muchos se quedaron en Andalucía. Y con la cultura Andaluza. De esa mezcolanza cultural que se dio en Andalucía, surgió el flamenco.

  17. Felicitaciones por hacer conocer otra sana cultura y recordar a los sencillos, su entorno ambientado y poético.

  18. Corrientes 270
    2300 Rafaela Santa Fe
    Argentina
    +54 9 3492 670617

  19. Juan Carlos Cabral

    Como el lastón firme , verde y áspero siempre, aunque sople fuerte el viento o lo pisen, siempre se mantiene de pie y como es

  20. Josefina García

    Me encanta este hombre desde el día que lo escuché por primera vez, que hace muchos años ,pero cada vez lo admiro más …sus letras,su sentimiento, se ve que le sale del alma…..Soy Navarra pero me encanta todo lo que sea flamenco……soy muy mayor y cada día me gusta más el folclore andaluz y la música en general pero EL CABRERO es especial para mí. Que viva muchos años y gracias por todo lo que nos h dado….Un saludo.
    Josefina García.

  21. Que pena que los grandes como este hombre se retiren d cante…… Mucha suerte cabrero

  22. Maravilla!
    Saludos desde Buenos Aires

  23. Felipe Martín dominguez

    Gracias por habernos dado tanto eres único un abrazo primo

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*