Horas críticas

Libros de la semana #156

Recomendaciones literarias de la redacción de Mercurio

Sé tú mismo, de Hua Hsu (Navona)

Más de 20 años le llevó a Hua Hsu escribir sobre su experiencia como joven estadounidense de ascendencia asiática y extranjero en su país. Esa excentricidad no buscada y la búsqueda —esta sí— de una identidad le unieron a Ken, uno de esos amigos con los que se puede estar bien en silencio y también corear God Only Knows en un coche aparcado. Ganadora del Pulitzer de autobiografía, Sé tú mismo es una emocionante narración puntuada por algunas fotos personales, que como en la obra de Chris Marker disparan recuerdos y escritura, y por las ideas de filósofos, sociólogos e historiadores que ayudan a entender los acontecimientos, la insoslayable relación del futuro con el pasado. Es también un libro sobre la culpa y cómo expiarla a base de frases sinceras, extirparla palabra por palabra a medida que su protagonista se hace escritor. Redactor en The New Yorker, Hua Hsu muestra pulso de cronista en esta bildungsroman de finales del siglo XX y principios del XXI, filtrada por el angst propio de la era del grunge y de las raves, del primer internet y las salas de chat, de la masacre de Columbine y el 11-S, manteniéndose fiel (como el título original: Stay true) a la verdad, que es la propia, y al estilo, que es la verdad de la literatura. Este es un libro, más que nada, sobre el duelo y la memoria, y sobre darles algún sentido a través de la literatura, o viceversa.

APTO PARA: Simpatizantes (y empatizantes) de los libros de memorias que se elevan por encima de los Hechos Reales.

NO APTO PARA: Los que busquen salseo en una historia de inevitable fondo trágico.


La exégesis, de Philip K. Dick (Minotauro)

Saludemos —veneremos— esta edición de La exégesis como lo que es: la biblia de Philip K. Dick, expresión total de su mente y su imaginación descomunal. La glosa de su entera obra y el despertar de la conciencia de su pensamiento como «entidad viva» y autónoma, desgajada de la experiencia del escritor como ente físico entre 1974 y su muerte en 1982. La tesis doctoral de Pamela Jackson a finales del milenio inauguró una década de transcripción e investigación de los manuscritos, diarios y cartas recogidos en este volumen profusamente anotado. Ocho mil hojas de escritura obsesiva, caótica y centrífuga, casi toda a mano, que encierran el nuevo ideario o el credo a partir del cual reinterpreta sus novelas y relatos de ficción especulativa. Su visión y revelación de las grandes cuestiones (metafísicas, éticas, ontológicas, filosóficas, teológicas) toman la forma de un flujo textual extático y lleno de potencia metafórica, con el que descifra el código de su propia creación a partir de las voces proféticas que lo asaltaron en aquel perido; como si sus libros hubieran salido de él y volviesen con nuevos sentidos o direcciones. Un experimento laberíntico de autoconocimiento que también nos descubre su don para el aforismo: «Hay que superar la idea de que una alucinación es un asunto privado». Por eso este libro sagrado, objeto de culto lúcido y alucinado, nos concierne a todos.

APTO PARA: Acólitos de PKD y curiosos que quieran asomarse al interior de una de las mentes más brillantes del siglo XX.

NO APTO PARA: Los que tengan miedo a las alturas y desvaríos de un visionario de manual.


El ocaso del capitalismo, de Ulrike Herrmann (Nola Editores)

La periodista alemana Ulrike Herrmann se ha convertido en una voz disonante e inusualmente franca en un asunto, el de la emergencia climática, que por lo común se polariza entre catastrofistas y negacionistas. Este ensayo, de gran impacto en su país, parte de un controvertido axioma: «La protección climática solo será posible si prescindimos del capitalismo». Para la autora, por mucho que se insista en el oxímoron crecimiento sostenible, la urgencia medioambiental apunta al mismo núcleo del sistema: ni la apuesta por las energías renovables ni la fe en las innovaciones tecnológicas de un supuesto Green New Deal podrán saciar la voracidad de una producción industrial orientada al constante incremento. El ocaso del capitalismo comienza relatando los orígenes de este y sus principios (el imperativo de desarrollo y expansión a toda costa, la conquista del bienestar y sus daños colaterales) para evidenciar la única alternativa actual: un decrecimiento verde basado en una economía de modelo circular —o «de supervivencia»—, lo que supone plantear también una transición sociolaboral lo menos traumática posible hacia ese escenario. Fusionando un estilo ágil con un amplio fondo teórico, Herrmann elabora un análisis incisivo y sensato acerca de una vía que podría sonar poco atractiva, «pero ¿no podría ser liberador escapar al crecimiento permanente?».

APTO PARA: Quienes busquen opciones más allá de separar los residuos y reutilizar las bolsas del Mercadona.

NO APTO PARA: Los que se van a dormir tranquilos con la responsabilidad social corporativa.


Cuentahílos. Elogio del editante, de Santiago Hernández Zarauz (Trama Editorial)

En su prólogo a este libro, el periodista cultural Jesús Ruiz Mantilla destaca la fe y el candor que los editores muestran cuando presentan un título de su catálogo, pero también esa «obligación de sacarlo a la luz» a toda costa, su compromiso ético y estético; como el del autor de Cuentahílos. Además de integrante de la librería madrileña Pérgamo, Santiago Hernández Zarauz es editor en el sello mexicano independiente Minerva. O más bien editante, término que acuña en esta colección de ensayos, para referirse a esa figura presente ya desde la gestación de la obra literaria y hasta que ve la luz; una labor que el autor compara a la de un curador o un matrón. Lo que propone en estas páginas no es un análisis histórico sino una serie de líneas de pensamiento sobre los escenarios actuales de este desempeño, a través de una «poética de la edición». Más allá de entender esta vocación y reivindicarla, su obra es un pretexto para iniciar —o ampliar— la conversación sobre la literatura en el ecosistema de hoy. Y si se trata de conversar, este ensayo dialoga con otras obras en torno a la edición y con sus figuras egregias, de Aldo Manuzio a Roberto Calasso, Claudio López Lamadrid o Giulio Einaudi, cuyo testigo recogen hoy un puñado de entusiastas editantes. Y es que, parafraseando a otro gran bibliófilo, nadie acabará con los libros por mucha pantalla que nos pongamos por delante.

APTO PARA: Apasionados de los libros que valoren justamente la pasión que algunos ponen en hacerlos.

NO APTO PARA: Iletrados por convencimiento, los que bien conviven con las herratas.

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