Cultura ambulante

Con el diseño sí se juega

Exposición «Play With Design», en el Centre del Carme de València. Fotos: CCCC.

Juguetes de buena calidad material hay muchos; hay tantos, que amenazan con echarnos de nuestras propias casas. En las últimas décadas, ha debido de haber una mejora general en la calidad de los juguetes hechos con plásticos y derivados, porque han invadido los hogares con niños. Son bastante fuertes, no se rompen ni se doblan, y resultan atractivos incluso para los adultos.

Pero lo que falta con demasiada frecuencia es el juguete imaginativo, el de madera, el que incita al pensamiento y consigue, en definitiva, el juego educativo. Los juguetes bien diseñados son ese tipo de objeto que ahora parece un perro y, un minuto después, un barco: algo que puede mantener a un niño interesado toda la tarde y enseñarle una nueva habilidad al mismo tiempo. Durante muchos más años que en la reciente «edad del plástico», se han diseñado y fabricado muchos de estos juguetes, solo que ahora son algo más difíciles de encontrar.

Es el tipo de juegos y juguetes que encontramos en el proyecto Play With Design, comisariado por el estudio Milimbo para el CCCC a propósito de Valencia Capital Mundial del Diseño 2022, una exposición que subraya la importancia del juego y su relación con el diseño. Así, se pone de manifiesto el carácter lúdico del diseño a través de una muestra del trabajo de profesionales que son un referente a escala internacional.

La exposición ha sido concebida como un itinerario que muestra y facilita materiales con los que poder interactuar en un constante diálogo entre juego y diseño, de manera que interpela al visitante a tomar parte activa de la misma como creador. En palabras de Juanjo Oller (Milimbo): «Hemos contemplado el espacio como un gran tablero de juego donde estos objetos ofrecen al visitante la posibilidad de jugar, manipular e interpretar».

Quizás uno de los juguetes que llamarán mucho la atención del público infantil sean los Playshacks (1968) de Fredun Shapur. Un buen día, el diseñador cogió unas bolsas de papel de supermercado que tenía por la cocina y las transformó en disfraces de animales, demostrando que la necesidad es la madre de la invención de un padre. Al igual que Bruno Munari o Charles Eames, el diseñador Fredun Shapur —nacido en Sudáfrica, en 1929— hizo una aportación particularmente atrevida e inventiva al mundo infantil. Entre los años sesenta y ochenta, diseñó juguetes para fabricantes como Naef en Suiza, Galt Toys en Gran Bretaña y, sobre todo, Creative Playthings en Estados Unidos. Como vemos en la muestra, los juguetes de Shapur aún tienen hoy el poder de desafiar y emocionar, mientras que su uso del color y el refinamiento gráfico siguen siendo sorprendentemente modernos.

Ken Garland es muy popular en el mundo del diseño por haber escrito, en 1964, el First Things First Manifesto, con el que intentaba radicalizar a los diseñadores al servicio de la cultura del consumo. Quizá era incluso más conocido por su rol como activista por la paz y en contra de la fabricación de armas nucleares, pero tal vez no tanto por su excepcional trabajo para Galt Toys, uno de sus encargos más divertidos y duraderos. El diseñador inglés transformó  la James Galt and Company y le dio una nueva identidad de marca, pasando a llamarla Galt Toys. Seleccionando una tipografía limpia y sin remates, diseñó una identidad en la que las letras se pudieran mezclar, superponer y manipular, como si fueran juguetes. Lo mismo que podemos hacer con uno de los juegos que más captan la atención del público: Connect.

La política también impregnaba mucho de lo que tocaba Enzo Mari, diseñador italiano creador de miles de objetos durante una carrera de unos sesenta años, desde portalápices y juguetes hasta sillas y jarrones. Cada uno de esos artículos se inspira, aparentemente, en el movimiento Arts and Crafts, conjugado con la simplicidad de la forma y, según él mismo decía, sus creencias políticas.

De Enzo Mari hay un rompecabezas que es, además, un juego de construcción. Las piezas se encajan entre sí como en cualquier rompecabezas, pero también se pueden hacer juegos de complejidad creciente. No hay reglas dadas, porque el complejo de relaciones formales y simbólicas que caracteriza las piezas estimula la aptitud relacional propia de la etapa de desarrollo del niño que lo usa. Hecho de madera y metido en una caja, también de madera, el juguete es tan elemental y perfecto que parece una pieza de museo.

La muestra cuenta también con obras de figuras maestras del diseño internacional como Patrick Rylands, Cruz Novillo, Antonio Vitali, Libuse Niklová o Bruno Munari, así como algunos referentes más actuales como Severina Millet, Damien Poulain, Isidro Ferrer, Vincent Mathy, Richard McGuire, Paul Farrell, Héctor Serrano, Pep Carrió, Cloris Hovers y Raquel Fanjul.

Comisariada por el estudio Milimbo (formado por Trinidad Olcina y Juanjo Oller) y producida íntegramente por el Centre del Carme, es una invitación al juego para toda la ciudadanía. Puede visitarse en la sala Carlos Pérez del CCCC hasta el 23 de octubre, como parte del programa oficial de World Design Capital València 2022. «Un gran tablero de juego pensado desde el diseño y dirigido a la sociedad», como lo define Juanjo Oller. Mis favoritos: el «péndulo de pintar» de Héctor Serrano (también su submarino para el baño), y el Modulon de Jo Niemeyer.

 


Play With Design
Comisariada por Juan José Oller (Milimbo)
CCCC Centre del Carme. Sala Carlos Pérez
Hasta el 23 de octubre de 2022

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