Entrevistas

José Luis Olaizola: «Mi única influencia literaria ha sido Pío Baroja»

Jose Luis Olaizola. Telva 915, lulio de 2015

José Luis Olaizola (San Sebastián, 1927) es un narrador clásico, que no el clásico narrador. Su trayectoria literaria y artística ha sido reconocida con multitud de galardones.

Por citar algunos ejemplos. Cucho (novela para niños sobre la miseria de los niños) recibió el Premio Barco de Vapor en 1983. El mismo año, Olaizola ganó el Planeta con La Guerra del General Escobar , la historia del militar defensor de Barcelona durante la Guerra Civil.

Escobar, a pesar de ser un católico devoto, juro fidelidad a la República y fue fusilado por ello. No cabe duda de que Olaizola, profundamente religioso, volcó su sentir más íntimo al escribir la historia de Escobar.

El compromiso ético y religioso de Olaizola le llevó también a fundar la ONG Somos Uno, dedicada a combatir la prostitución infantil en Tailandia.

Olaizola también cuenta con una destacable trayectoria dentro del mundillo del cine. Produjo Vacas (Julio Medem, 1991), Todos a la cárcel (Luis García Berlanga, 1993) y Todos a la cárcel (Luis García Berlanga, 1999), entre otras.

Conocí a Olaizola en la presentación de sus dos últimas novelas Pelayo y Elcano , ambas publicadas por Imagica, y ambas centradas en figuras de gran relevancia para la historia de España, en un tiempo en el los conceptos de «historia» y «España» se encuentran ampliamente denostados. «He sido abogado» dijo en la presentación «y he escrito algunos libros, pero de lo que más orgulloso me siento es de haber sido marido y padre».

El narrador clásico, que no el clásico narrador, sigue imparable en su novena década de vida.

Presenta usted Juan Sebastián Elcano: La mayor travesía de la historia. Háblenos un poco de su libro.

De todos los libros históricos que he escrito mi preferido es, sin duda, el de Juan Sebastián Elcano, ya que se trata del aventurero marítimo más grande de todos los tiempos. Su vida es una peripecia sin fin.

Nació en Guetaria y desde muy joven se enroló en barcos pesqueros, y en el 1509 tomó parte en la expedición militar contra Argel. Para participar en la guerra de Italia tuvo hipotecar su nave a unos extranjeros y como estaba prohibido tuvo que huir a Sevilla, y allí se alisto en la expedición de Magallanes a las Molucas.

Pasó penas muy duras, llegando a estar condenado a muerte, por revoltoso, pero salvó la vida porque Magallanes no quiso prescindir de un marino tan valioso.

Baste decir que la expedición se inició con cinco navíos y 265 hombres, y terminó con un solo navío y 18 marineros al mando de Elcano. A él corresponde la idea de comprobar que el mundo era redondo y logró lo que parecía una locura, dando la vuelta por el océano Índico y por la costa de África, en la nao Victoria.

Gracias a su hazaña, el rey, Carlos V, le concedió una pensión de 500 ducados anuales y un escudo con una leyenda que rezada: «Fuiste el primero que la vuelta me diste».

Intentó una segunda expedición en la que murió por el escorbuto a los 45 años.

Consiguió el Planeta por La Guerra del General Escobar. ¿Por qué oímos hablar tan poco de usted?

Ahora se habla poco de mí porque soy muy mayor (95 años,) pero cuando era joven se hablaba con frecuencia. Permanecía fijo en el programa de televisión de Hermida y salía cada poco en casi todos los programas culturales y en las revista, Hola, Telva etc. Ahora las editoriales se inclinan por autores jóvenes, que se mueven mejor que un anciano.

¿Cuáles considera qué son sus mayores influencias literarias?

Mi única influencia literaria ha sido Pío Baroja.

¿Siempre quiso ser escritor?

Siempre. Ya de pequeño escribía cuentos, supongo que muy malos. Tardé en convertirme en escritor, porque tuve muchos hijos, nueve, y era mas fácil ganarme la vida como abogado, pero hace más de cuarenta años que soy solo escritor.

¿Cómo es su proceso de escritura?

Mi proceso de escritor es siempre el mismo. Madrugo bastante y escribo solo por las mañanas. Por las tardes suelo corregir lo que he escrito y preparo lo que voy a escribir al día siguiente. Cuando estoy enfrascado con  un libro, escribo incluso sábados y domingos.

¿Qué le inspira a la hora de escribir?

No lo sé. A veces escribo temas que me proponen las editoriales.

Antes de ser escritor, fue usted abogado. Escribió un libro sobre esta época de su vida, El robo del sumario. ¿Qué recuerdos guarda de estos tiempos?

Guardo un recuerdo excelente de mis tiempos de abogado. Era maravilloso sacar a la gente de la cárcel. A veces tengo nostalgia de mis tiempos de abogado.

Es notoria su relación con el Opus Dei. ¿Cuánta importancia tiene la religión en su vida y en su obra?

Mi vida está muy unida a Dios, En mis ochenta libros Dios nunca está ausente del relato. Digo que no soy un escritor católico, estilo Grahan Grenn, pero sí un católico que escribe.

¿Qué significó para usted la publicación de Cucho?

La publicación de Cucho fue una sorpresa. Lo escribí por dar gusto a una hija mía, Rocío, que estaba enferma, y nunca pude imaginarme el éxito que ha tenido.

Cucho significó el comienzo de una labor muy particular en Taiwán.

Efectivamente, gracias a Cucho, que fue traducido al tailandés, comencé a luchar contra el drama de la prostitución infantil en Tailandia y es una de mis grandes satisfacciones.

Antonio Escobar, Don Pelayo, Juan Sebastián Elcano. ¿Siente especial fascinación por un determinado tipo de figuras históricas?

Me encantan los personajes históricos y como las editoriales lo saben a veces me proponen que escriba sobre uno de ellos, y si el personaje me resulta interesante, lo hago con gusto.

Es usted un escritor de amplia trayectoria. ¿Qué es diferente en la industria editorial española con respecto a hace cuarenta años?

La diferencia es enorme. Hace cuarenta años se llegaron a hacer tiradas de libros míos, de más de medio millón ejemplares, y ahora apenas de unos pocos cientos. Ignoro las causas.

¿Se siente cómodo con el proceso de trabajo de Imagica Ediciones?

Muy cómodo. Imagica es muy seria y formal.

¿Cuáles son sus siguientes proyectos?

Mi siguiente proyecto es una novela que se titula Amores inciertos. Creo que ,dada mi avanzada edad será la última que escriba.

Borges dijo que una novela podía tratar sobre un viaje, un amor, la lucha por el poder o las tres cosas a la vez. ¿De qué van sus novelas?

En mis novelas siempre hay una historia de amor.

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