Horas críticas

The Secrets

Nauseabundo mundo adulto

Vuelven los crímenes sin resolver. El autor Antonio Sachs da sus primeros pasos como guionista, entregando universos en los que abraza la oscuridad. Su primer cómic, La chica del cementerio (2019), perfila las bases sórdidas y lúgubres que caracterizan su trabajo. A partir de situaciones comunes, Sachs lleva a sus personajes a situaciones límite que el lector disfrutará a lo largo de toda la trama. De la mano de un narrador que nos describe los acontecimientos y con la colaboración de dibujantes que plasman perfectamente su particular universo de pesadilla, los cómics que escribe Sachs no dejan indiferente a un lector que los devora con avidez. Con una línea expresiva muy similar, tanto las ilustraciones vampíricas de Abel García como el mundo de los psychokillers de Ramiro Borrallo desarrollan inequívocamente el artefacto narrativo ideado por Sachs.

The Secrets es ante todo un homenaje a la cultura pop y, en concreto, es una exaltación del slasher, vertiente del cine de terror que alcanzó su mayor éxito en los años 70 y 80. Películas protagonizadas por psicópatas que inician una sangrienta oleada de crímenes frente a unas víctimas por lo general juveniles y en pleno despertar hormonal. Un subgénero que invita a preguntarse hasta dónde llegan nuestros límites. La incomodidad rápidamente puede convertirse en adicción, ante el imprevisible y surrealista universo que componen sus imágenes. Su cercanía con la realidad, la búsqueda por resolver una incógnita que dé sentido a esa espiral de violencia, fue lo que catapultó este estilo como fundamental para entender el terror contemporáneo. 

«Su cuchillo y él. Ambos forman la pareja perfecta. Seguir las reglas es primordial. Experimentar es el auténtico camino que conduce hacia la verdad. La sangre es solo un extra»

La obra es fruto de un claro contraste social. Transcurriendo en un falso estado de bienestar, representa una realidad diaria que permanece oculta. Mientras las sociedades instaladas en el progreso piensan que la llegada de un cambio de ciclo solo puede traer algo mejor, después de haber sobrevivido a grandes conflictos bélicos, los universos de ficción sirven una vez más para dar pie a la creación de nuevos patrones de expresión artística. De esa ruptura con la sobreprotección impuesta nace el terror como un patrón que busca explorar territorios prohibidos, y que en ocasiones puede desembocar en sádicos fetiches. Seguimos luchando por entender a qué se debe esa adrenalina que nos produce la emoción lúdica de pasarlo mal, y aunque hay espectadores para todos los gustos, no se puede negar la riqueza de un  entretenimiento que nos ha traído a villanos icónicos y emblemáticas final girls.

El nuevo trabajo de Antonio Sachs es un ligero pasatiempo que nos traslada, desde sus primeras historietas, a la parte más dura de los suburbios. Muy similar a esa atmósfera desoladora de la laureada Sin City de Frank Miller, pero en color y empleando una paleta más llamativa, a pesar de seguir un patrón sombrío. Aunque la principal característica por la que destaca The Secrets es su trama detectivesca de corte juvenil. Sachs aprovecha el panorama de una sociedad sin escrúpulos para dar fortaleza a sus protagonistas. Un grupo de amigos que no teme a adentrarse en la boca del lobo para descubrir las pistas que los guíen hasta el asesino de su amiga Isla. Aportando una correlación de escenas llenas de ritmo y diferentes puntos de vista en un mismo tiempo, para aportar una mayor tensión narrativa.  

«Nacer implica dolor. El dolor nos ayuda a sobrevivir, a ser conscientes. El dolor significa que estás respirando. Al morir sucede exactamente igual. El dolor permanece vivo. Hasta el final» 

Estamos ante una historia fugaz. No da espacio para desarrollar la gran cantidad de personajes que presenta y uno puede llegar a perderse con facilidad. Es difícil empatizar con el conflicto porque no se le dedica tiempo a desarrollar el contexto, yendo directamente a la acción. Un baño de sangre y cadáveres, a través de un viaje de supervivencia donde no hay una gran resolución. El sentido de su finalidad parece más cercano a un entretenimiento sin pretensiones, que podría alejar a gran parte de los lectores, en un viaje de alcohol, drogas y sexo, lleno de referencias a la cultura pop fílmica: desde guiños obvios a La casa de los 1.000 cadáveres de Rob Zombie, o incluso al mismísimo Stanley Kubrick

The Secrets es un nuevo título creado para estremecer al público. Sachs pretende que nos adentremos en este extravagante universo real, a la vez que somos partícipes del despiadado juego de un asesino en serie. Quizás sus grandes dosis de violencia nos invitan a ser conscientes de una perspectiva ajena a nuestro día a día, pero que está ahí. Se percibe cierta dualidad, ya que puedes a sentirte como un detective más de la historia pero, a la vez, las características del género no funcionan bien, dada la explicitud de sus imágenes. Títulos como Eyes Wide Shut nos enseñaron que se puede perturbar más la mente del espectador sin mostrar. Con un par de elementos se pueden construir pesadillas en el universo personal del individuo, que traspasan las líneas de lo real y lo ficticio. Eso sí que es auténtico terror.


The Secrets
Antonio Sachs y Ramiro Borrallo
Coedición de West Indies y GP Ediciones
(Sevilla, 2021)
64 páginas
16 euros

 

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