Ficción

La Taberna Flotante

Ijon Tichy

El hombretón de dos metros de estatura y rostro hierático que, una clara noche de trilunio, entró en la Taberna Flotante, le habría parecido un terrícola a un observador menos atento; pero el tabernero enseguida sospechó que no lo era. —Busco al que se hace llamar Ijon Tichy —dijo el […]

Ficción

Verde frontera

C caminaba por el centro de San Julián callejeando, cabizbajo, pensando en cualquier cosa, cuando lo saludó una joven. Buenos días, ¿tiene un minuto? Era una voluntaria de una ONG, por aquella zona suelen verse muchos intentando captar colaboraciones, pero antes de darle tiempo a reconocer su intención, su inconfundible […]

Historias naturales

Perros

Me fotografiaron a la salida del hospital tras haberme operado de cataratas. Mi aspecto era realmente catastrófico: cabeza vendada, ojo intervenido cubierto por una gran pieza de plástico transparente, tiras de esparadrapo cruzando de arriba a abajo y de derecha a izquierda y, además, la obsoleta mascarilla, aún obligatoria en […]

La Taberna Flotante

Cuasitodo

— Si un cíborg es un humano con prótesis mecánicas y un orco es un computador con prótesis biológicas, ¿qué es Bobby Blue? —le preguntó el tabernero a Doc Frankenstein. — Buena pregunta —dijo Doc asintiendo con la cabeza—. Si lo que dicen es cierto… Bobby Blue tenía cabeza humana […]

Ficción

2996

HACÍA MUCHO TIEMPO que Zoe no sacaba a colación el tema de los agujeros negros. Tuvo una época en que no sabía hablar de otra cosa, y eso que le habíamos dicho que no era buena idea mencionar ese tema en clase, ya tenía bastante fama de rarita. Pero era […]

Historias naturales

Engalaberno

Al hilo de mi anterior ‘caso’ en la sección Historias Naturales de esta revista Mercurio, decir que he recibido un correo del arquitecto riojano XXX en el que narra la siguiente historia, no ficcional según sus palabras. Define primero un término, ‘engalaberno’, acudiendo, por lo que veo, a Wikipedia: «Se […]

La Taberna Flotante

Uno y trino

No era frecuente que Doc Frankenstein se dejara ver por la Taberna Flotante, y menos aún en compañía de su siniestro ayudante, un enano de aparatosa joroba y ojos saltones que respondía —cuando respondía— al nombre de Cuasitodo. — ¿Qué trae por este antro a un abstemio militante y a […]