CLARA SÁNCHEZ

"Me irrita la impunidad con la que antiguos criminales nazis todavía viven en España"

GUILLERMO BUSUTIL

Clara Sánchez (Guadalajara 1955) es autora de Últimas noticias del paraíso, Un millón de Luces y Presentimientos entre otras novelas. Con Lo que esconde tu nombre, una novela que entremezcla el thriller psicológico y el género histórico, acaba de ganar el Premio Nadal 2010.

La novela se centra en los nazis que se refugiaron en España durante el régimen franquista y que no cambiaron de nombre. De hecho algunos personajes de la novela son muy reconocibles, como Anton Galler y su esposa Elfe u Otto Skorzeny.

No lo necesitaban, ni siquiera estaban mal vistos e incluso eran invisibles para sus vecinos. Algunos tomaban precauciones, pero Gerhard Bremer, por ejemplo, fue un constructor muy importante en Dénia y su nombre estaba en todas partes. Los nombres, salvo Aribert Heim (el Carnicero de Mauthausen) y algún otro, están alterados (aunque son reconocibles) porque lo que se cuenta en la novela es el posible comportamiento que podrían tener ahora si alguien les pusiera en verdadero peligro. Aparte de imaginar su vida cotidiana, en la novela se coloca un foco de luz sobre ellos, se les hace visibles, se les pone en relación con las personas normales, tienen que hacer frente a situaciones críticas. La verdad es que si se quiere escribir sobre el miedo, sobre experiencias que bordean el terror, los nazis continúan siendo un buen elemento de tensión.En 1997 un periódico nacional publicó una lista con 104 nazis residentes en España y el Centro Wiensenthal pidió al gobierno de Aznar que los expulsara. Pero hasta entonces esta realidad, que muchos conocían, ha estado silenciada. De manera sorprendente y vergonzosa no se ha hablado de este tema. No se entiende que no se hayan tomado medidas con ellos. No se si por dejadez, porque la gente nunca se ha manifestado en contra o por qué, este asunto que es conocido por la mayoría de la gente ha pasado desapercibido, Sólo sectores muy comprometidos como el Centro Simon Wiesenthal, que a la desesperada lanzó la operación “Última oportunidad”, o estudiosos como José María Irujo, que alertaba sobre este hecho con La lista negra, han tratado el tema. España según un informe del Centro Wiesenthal, está en los últimos puestos de colaboración en cuanto a la captura o extradición de estos criminales. Se ha hecho la vista gorda y sólo algún periódico se ha ocupado de la existencia de estos nazis. De hecho Lo que esconde tu nombre parte de una foto que vi en un periódico de un matrimonio nazi afincado en la Costa del Sol.

La historia se desarrolla en la Costa Blanca. ¿Cree que el litoral mediterráneo fue el refugio ideal por ser la costa un lugar fronterizo o porque han sido siempre balnearios de extranjeros con dinero?

Por ambas cosas. El sol, la buena vida. Hay zonas que parecen el geriátrico de Europa. Se refugiaron, primero porque se les permitió, continuaron aquí porque se les dejó y después, seguramente, no encontraron otro sitio mejor donde pasar la vejez. Y también juega a favor el apiñamiento urbanístico. Es muy fácil camuflarse en cualquier urbanización sobre todo entre gente de paso, que va y viene de vacaciones. En este clima, en que nadie parece que ha roto un plato, se conocen los personajes de la novela.

Usted hacía referencia antes a la invisibilidad de estos asesinos y de cómo la vejez disfraza la maldad de bondad. ¿Considera que estos conceptos han ayudado a mantener a salvo a los nazis en España?

Por lo menos entre sus vecinos. Nadie repara en alguien que aparentemente no tiene fuerza física para ser peligroso. La debilidad hace que todos los ancianos se parezcan. Y además el ser vulnerable parece que te hace mejor. Es muy difícil ver a un monstruo tras una cara agradable, una sonrisa, unos modales corteses y precisamente esos monstruos son los que más miedo deberían darnos. De entrada, nadie sospecha de un jubilado.

El protagonista de la novela, Julián, es un jubilado viudo dispuesto a cazar a un matrimonio nazi. Lo curioso es que esta venganza le despierta sus ganas de vivir.

Tanto Sandra como Julián, en esta situación atípica y arriesgada, encuentran la solución a sus problemas. A ella le ayudará a salir de su indolencia y confusión vital, aprenderá bastante de la vida en el transcurso de su aventura. Y a Julián le hace olvidarse de su fragilidad y también darse cuenta de que la vida no acaba nunca hasta que de verdad llega el fin. Es verdad que la venganza es su motor, la razón que le empuja a tener la última oportunidad de capturar a sus verdugos y que hace que todos sus males pasen a un segundo plano.

En su objetivo le ayudará una joven punk embarazada, “adoptada” por este matrimonio, a la que convierte en topo. ¿Qué le interesaba más crear una pareja singular de detectives o analizar el tema nazi desde diferentes perspectivas generacionales?

Digamos que Sandra es una detective a la fuerza porque son la situación y el azar los que arrastran a Sandra a tener que enterarse de ciertas cosas. Ella entra en casa de esta pareja por casualidad y al conocer a Julián es cuando comienzan las dudas, las sospechas, los indicios. Julián le ayuda a abrir los ojos y a perder la indolencia y la inocencia. Sandra y Julián son dos momentos históricos frente a frente. Ella pertenece a un mundo sin grandes ideologías, sin buenos ni malos. En cambio Julián vivió un horror donde había un límite claro entre lo bueno y lo malo. Ella sólo conoce de oídas el horror nazi, él lo sufrió en el campo de Mauthausen. Representan un presente y un pasado muy cercanos en el tiempo, puesto que pueden verse cara a cara, pero muy lejanos psicológicamente. Cuánto aprende Sandra de Julián y al revés! en estos tiempos en que la división generacional es más profunda que nunca. Es también una novela sobre la supervivencia.En efecto. Siempre estamos buscando maneras de vivir, de ir hacia delante, de encontrar ilusión por vivir, por tener proyectos, por llenarnos de energía y sentirnos vivos. Creo que Lo que esconde tu nombre cuenta una historia muy vital, los personajes no tienen más remedio que ponerse en marcha y son muy activos porque unos tratan de descubrir, de desenmascarar y otros de no ser descubiertos. Es una situación límite que no permite el adormecimiento.Otro elemento central es el del vampirismo psicológico y emocional, a través de la relación del matrimonio con la joven Sandra.

Quién no se ha sentido alguna vez vampirizado de puertas para dentro por los padres, los hijos, la pareja, los amigos…? Este poder psicológico que podemos tener sobre las personas que nos quieren o que bajan la guardia es el que más miedo da porque es muy difícil luchar contra algo de lo que no somos conscientes. Siempre he visto a los nazis no sólo como grandes saqueadores de muelas, piel humana, cuadros, joyas, sino como ladrones de vida ajena, como si hubiesen querido apropiarse de la “Vida”, por eso reducían al ser humano a “material humano”.

En un momento de la novela un personaje dice que la culpa frena el progreso de la Humanidad. ¿Cree que esta idea es la que aún permanece en la mente de los nazis?.

La impunidad con que han logrado vivir estos nazis en España nos hace pensar que la vida no es esas películas en que los que la hacen la pagan. Los que siempre pagan son las víctimas. Me irrita que esta gente se libre de todo, mientras los demás estamos siempre sujetos a la culpabilidad por nuestra moral. Por eso espero que mi novela airee la existencia, el pasado, el comportamiento de esos nazis y sirva para que se tomen medidas.