ENSAYO Y POESÍA
Stuart Robertson, Manuel Vázquez Montalbán, Eduardo Punset, José Luis Rey, José-Carlos Mainer, Antonio Lucas.
LECTURAS ENSAYO
LA PIRATERÍA DESDE DENTRO
LUIS ALBERTO DE CUENCA
La vida de los piratas contada por ellos mismos, por sus víctimas y por sus perseguidores
Stuart Robertson, ed.
Crítica
Precio: 21 €
Páginas: 216
He aquí un libro en el que los propios piratas de la Edad Dorada –o sea, aquellos bucaneros y filibusteros que infestaron las aguas americanas en los siglos XVII y XVIII– nos hablan de su vida y milagros a través de documentos de época, como extractos de biografías, cartas, fragmentos de procesos judiciales, recuerdos de sus víctimas y todo tipo de noticias, y hasta de chismes, propagados por la prensa del momento. Muchas han sido las fuentes consultadas por Stuart Robertson para elaborar este libro, pero destacan, sobre todas, dos, que se han convertido en la baza fundamental con que contamos para escudriñar las existencias de aquellas criaturas mitológicas: Historia de los bucaneros de América (Amsterdam, 1678) del cirujano Alexander O. Exquemelin, que fue testigo presencial de sus correrías, y la formidable Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas, firmada por el capitán Charles Johnson (probable trasunto del gran Daniel Defoe) y aparecida en 1724. De ambas existe versión castellana reciente: Carlos Barral recuperó en 1971 la añeja traducción que el Dr. de la Buena Maison llevara a cabo en el siglo XVII de la History de Exquemelin (desde 1999 en Editorial Valdemar), y la monografía del supuesto Defoe se repartió en tres pequeños tomos, traducidos por Francisco Torres Oliver, de la preciosa colección Nostromo allá por 1977-1978 (reunidos en 2001, con prólogo de Alfredo Lara, en un solo volumen, varias veces reimpreso, de Valdemar). Robertson se pasea, con ayuda de esas y otras muchas fuentes, por los temas característicos de la mitología pirática: los barcos y sus banderas (el célebre Jolly Roger, con su calavera y sus dos tibias cruzadas), lo que se comía y se bebía a bordo (con especial incidencia en el mítico ron), el código de disciplina vigente en alta mar y el subsiguiente desmadre en tierra firme (cuando los abordajes tenían un final feliz), la medicina y cirugía practicada en las travesías, los puertos de refugio (aquí la fabulosa isla de la Tortuga, frente a las costas de Haití) y la vida que se hacía en ellos, las razones que podían llevar a un hombre al ejercicio de la piratería, el ritual de las ejecuciones… Para que nos sintamos inmersos en el universo filibustero desde el principio, en el motivo gráfico de sobrecubierta aparece un pirata veterano con el torso desnudo, un loro posado en su hombro y, sobre la cabeza, un sombrero de tres picos en el que puede verse, bordado, un Jolly Roger. Y, a lo largo del libro, contribuyen a visualizar nuestra lectura de la mejor forma posible numerosas ilustraciones en blanco y negro y ocho páginas encartadas con láminas a todo color, cuatro de ellas del inevitable Howard Pyle. Recordaré que Crítica publicó en 2008, dentro de la misma colección “Tiempo de Historia” donde se inscribe La vida de los piratas, una monografía de Colin Woodard titulada La república de los piratas que constituye una historia real y documentada de los piratas del Caribe, o sea, de los piratas por antonomasia. Y, hablando de piratas, no puedo omitir la existencia de toda una colección a ellos dedicada dentro del catálogo de Renacimiento, la magnífica editorial sevillana de Abelardo Linares: me refiero a la serie rotulada “Isla de la Tortuga”, donde han visto la luz libros tan importantes como Los bucaneros de C. H. Haring, Las mujeres piratas de Henry Musnik y dos libros fundamentales y hermosísimos de Philip Gosse, supremo especialista en la materia: Quién es quién en la piratería e Historia de la piratería. Con esos dos libros de Gosse en su estantería, puede usted presentarse a cualquier concurso televisivo sobre piratas, querido lector, y ganarlo. Son una auténtica maravilla.
EL CUARTO PODER
JUAN CARLOS PALMA
Obra periodística, 1960-1973. La construcción del columnista
Manuel Vázquez Montalbán
Debate
Precio: 26,90 €
Páginas: 592
¿Qué es un periódico? Una obra efímera, sin mérito y sin utilidad, cuya lectura, desdeñada y despreciada por las gentes ilustradas, no sirve más que para dar a las mujeres y a los tontos vanidad sin instrucción, y cuya suerte, después de haber brillado por la mañana en su tocado, es morir por la noche en el guardarropía”. Esta poco afortunada cita de Rousseau, incluida en un artículo sobre el personaje de Tara King de Los Vengadores, le sirve a Vázquez Montalbán para comparar la actitud despreciativa de los intelectuales ilustrados ante la prensa con la de sus herederos ante la televisión de los setenta, y reivindicar, de paso, la cultura popular. Porque, aunque el creador de Pepe Carvalho se considerara uno de ellos, nunca dejó de pensar en el gran público cuando redactaba sus columnas, ya fuera trayendo a territorio patrio la actualidad internacional, comentando los saraos culturales –impagable su cobertura de un homenaje a Dalí, codo con codo con el personaje–, entrevistando a celebridades hasta en pijama, o desentrañando los tejemanejes de los fichajes futbolísticos.
La editorial Debate se apresta también a sacar del error al célebre filósofo reuniendo en tres gruesos volúmenes una selección de los nueve mil artículos, reportajes, entrevistas y columnas publicadas por Vázquez Montalbán en sus cuarenta y tres años de trayectoria periodística que se inició en 1960 y concluyó de forma abrupta en 2003 con la muerte del escritor, una mullida y volátil hojarasca de tinta impresa que sólo había abandonado las hemerotecas para agruparse en algún volumen protagonizado por alguno de los variados personajes del maestro, como Jack el Decorador.
Este primer tomo comprende los prometedores primeros artículos de un estudiante de Románicas matriculado en la Escuela Oficial de Periodismo para lograr un trabajo rápido con el que apoyar a su familia –¡cómo han cambiado los tiempos!–, un estudiante que infiltra juicios de valor nada apropiados para los poderes falangistas que lo sostienen y que le hacen compartir cartel nada menos que con el mismísimo caudillo. Como bien dice Francesc Salgado en su prólogo, Montalbán tuvo que empezar dos veces en la profesión al ser encarcelado por secundar una huelga de mineros en Asturias, y sufrir la penuria posterior del ex convicto, sobreviviendo con trabajos esporádicos como la redacción de entradas para la enciclopedia Larousse.
Superado el bache, el autor de Crónica sentimental de España labra su personal estilo, que aúna ironía y rigor analítico, en publicaciones como Triunfo y Tele/eXpres. Al mismo tiempo, sus desencuentros con los empresarios periodísticos y con la retrógrada Ley de Prensa del gobierno de Fraga se materializan en toques de atención y el hundimiento del semanario Siglo 20 que dirigía: “el poder informativo es la triste historia de la virgen que acabó en el prostíbulo”, Montalbán dixit.
Esta primera etapa llega a las puertas de la transición española, con un Montalbán antologado por José María Castellet en el grupo de los novísimos, y autor de dos novelas vanguardistas y varios ensayos. A la espera de las dos siguientes, podemos recrearnos en sus maravillosas crónicas futbolísticas –y ver, por ejemplo, la escasa distancia que media entre el fichaje de Cruyff y el de CR9–, en sus vigorosos artículos de costumbres –“Barcelona no está en casa los domingos”– o en esas inteligentes entrevistas en las que también sabe marcarle goles a los entrevistados –Natalia Figueroa o Juan Marsé entre otros célebres personajes.
ÚLTIMAS NOTICIAS DEL CEREBRO
HÉCTOR MÁRQUEZ
El viaje al poder de la mente
Eduardo Punset
Destino
Precio: 19,50 €
Páginas: 248
Hace casi dos años, recién pasado el peor trago de una enfermedad, Eduard Punset, el hombre en continua evolución –amante de la ciencia, curioso profesional y vital, político, economista, pensador, divulgador científico, entertainer, profesor, escritor y director de Redes –el programa científico más influyente que se ha hecho en España desde El hombre y la Tierra– me contestaba en una entrevista, publicada en Mercurio, que en su siguiente libro se preguntaría sobre el poder y las razones del “por qué, a pesar de todo, la gente es capaz de generar una capacidad infinita para hacerse infeliz”. Ahora tengo las galeradas de ese libro entre las manos, sin portada, puro como la poesía de JRJ. Y ratifico que Punset es como revela tantas veces durante el libro: un hombre feliz porque tiene objetivos y los cumple; y además producto, como todos los humanos, de un cerebro plástico que le permite una constante evolución. En el nuevo libro –que debería complementarse en su lectura con Viaje extraordinario al centro del cerebro de Jean-Didier Vincent– se intenta explicar por qué teniéndolo tó como María de la O, somos tan desgraciaítos. Pero hace mucho más que eso. Coloca el cerebro humano en nuestras manos y nos dice que dentro de esa masa gris sucede todo; y nos cuenta lo último que sabe sobre cómo funciona. Pero, sobre todo, nos refiere decenas de historias personales que sirven de ejemplo –como un Conde Lucanor 2.0– de eso que nos enseña. Así que a la vez que un “últimas noticias del cerebro” es un libro de memorias encubierto. Está lleno de historias de Eduard niño cogiendo insectos, de Eduard adulto viajando por los países del este antes de la caída del muro del Berlín, cuando aún militaba en el PCE, de Eduard maduro yendo a visitar a Italia a una bella amiga que se tapaba los labios cuando hacía el amor. Tampoco es novedad, ojo, que la anécdota ha sido siempre usada por este ampurdanés. Pero no con tanta profusión ni emoción. Punset habla de corazonadas, de que por primera vez en muchos años neurólogos y psicólogos comparten sus evidencias investigadoras. Habla de la necesidad de aprender a desaprender no como un eslogan para magazines, sino como un objetivo ineludible y explica las razones de nuestra proverbial resistencia a cambiar de opinión cuando no estamos sino diseñados para ser únicos y cambiantes. Ciertamente, la presencia de la muerte y la consciencia de ella suele ser una experiencia transformadora. Ignoro si el cáncer de pulmón llevó a don Eduardo a cerrar capítulos y finalizar empresas de forma más enérgica si cabe de lo que ha hecho siempre. Sólo sé que para tantas personas este hombre a la altura de su cerebro es El Profesor. El hombre que usa todo su talento en compartir su afán inacabable por entender algo nuevo. Este libro encierra muchas preguntas y no pocas respuestas. Sírvanse sólo de ésta: somos únicos, somos genéticamente optimistas, somos infelices porque somos más libres que ninguno y carecemos de formación y herramientas para gestionar e identificar nuestras emociones y nos aferramos a nuestras opiniones aunque nos haga daño tanta adherencia, porque sentimos que así no traicionamos a nuestro ser, cuando es justo lo contrario. Y sí. Podemos desaprender. Ahora, más que nunca, debemos hacerlo. En nombre de tantos, gracias por todo, profesor.
SABIA HISTORIA DE LA LITERATURA
FRANCISCO RUIZ NOGUERA
Historia de la literatura española, 6. Modernidad y nacionalismo (1900-1936)
José-Carlos Mainer
Crítica
Precio: 35 €
Páginas: 828
Aparece una nueva historia de la literatura española, de ambicioso planteamiento. Como advierte en el prólogo el autor de esta entrega y director de la serie, José-Carlos Mainer, “no es un empeño nuevo”; de hecho, él mismo cuidó la edición española (1973) de la debida a varios hispanistas británicos, sin olvidar, entre otras, las ya históricas de Del Río, Valbuena, Alborg, o la recuperación, por García de la Concha, de la ideada por Menéndez Pidal, de la que sólo han salido dos tomos del siglo XVIII y dos del XIX.No es, pues, este un empeño nuevo, pero sí es un nuevo planteamiento, probablemente el que los tiempos requieren; así, se atiende a nuevas propuestas metodológicas ya asentadas en teoría de la literatura como la estética de la recepción (consideración del lector como dinamizador del proceso), la teoría de los polisistemas (y la configuración del canon), los llamados cultural studies, y el concepto de campo literario con sus implicaciones sociopolíticas (lo cultural genera un poder “y, como tal, es intervenido por otros poderes”). Por otra parte, se reivindica un estilo ensayístico diferente al consabido “ensayo universitario” –a veces, apegado en exceso a lo erudito o a lo pedagógico–, ya que, en un intento de ensanchar los límites de ese ámbito, esta obra va dirigida a “un público que quiere ir más allá de la divulgación al uso y que busca panoramas estimulantes, críticos y no cerrados”. Se huye, en fin, de supuestas verdades consagradas y se atiende a la pluralidad de enfoques porque “se avanza mejor entre hipótesis simultáneas que de la mano de presuntas seguridades de dirección única. Los lugares comunes suelen estar superpoblados”. La obra tendrá en total nueve volúmenes, de los que siete tratan de las distintas etapas de nuestra literatura: Edad Media (Cacho Blecua y Mª J. Lacarra), Siglo XVI (B. Morros), Siglo XVII (P. Ruiz), Siglo XVIII (Mª D. Albiac), Siglo XIX (C. Alonso), Modernidad y nacionalismo (1900-1939) (Mainer), Siglo XX (1939-2010) (J. Gracia y Ródenas). Los restantes suponen una novedad en este tipo de obras: una Historia de las ideas literarias en España (dir. Pozuelo), que recuerda la vieja aspiración de Menéndez Pelayo (juicio estético y apreciación histórica “deben caminar unidos”) y, por último, El lugar de la literatura española (F. Cabo), que tratará de las relaciones de la literatura española con otras (peninsulares, hispanoamericana, europeas).
Mainer, catedrático en la Universidad de Zaragoza, es un gran especialista en la literatura de la etapa a la que se refiere su ya clásico ensayo La Edad de Plata (1902-1939). El título que ha dado a este sexto tomo sintetiza la clave de su enfoque: la tensión entre las aspiraciones de modernización sintonizadora con el resto de Europa y el intento de redefinir la “materia nacional de España” como producto estético.De acuerdo con lo que será la estructura general de cada volumen, este comprende cuatro bloques: “Letras e ideas” (sobre el marco sociopolítico y cultural del periodo: decadentismo, modernismo, consolidación de lo moderno); “La construcción de los escritores” (sobre la conciencia de escritor, su profesionalización, afinidades estéticas); “Los autores y las obras” (lo tradicionalmente entendido como historia de la literatura que, en este caso, establece relaciones –entre autores y, sobre todo, obras– que superan el concepto de generación literaria); y “Textos de apoyo” (una selección de documentos sociológicos, estéticos, ideológicos y literarios de los autores de este periodo: artículos, manifiestos de “escuela”, cartas, entrevistas de Unamuno, Machado, J. R. Jiménez, Lorca, Ortega, etc.).La agilidad, tanto en el uso del abundante material como en el estilo narrativo, hace que la primera salida de esta nueva historia de la literatura sea brillante y amena. Esperemos que el resto siga, en esto, su ejemplo.
LECTURAS POESÍA
LUMBRE DEL MUNDO
JAVIER LOSTALÉ
Barroco
José Luis Rey
Visor
Precio: 9,60 €
Páginas: 96
Crear el texto luminoso del mundo es la poesía. Y leerlo, la eternidad.” Fiel a esta concepción de la creación poética, la obra de José Luis Rey (Puente Genil, Córdoba. 1973) entraña una cosmovisión nutrida por una tradición literaria que parte de Juan Ramón Jiménez, pasa por Lorca y Pablo García Baena y llega a tres nombres para él esenciales de los setenta: Pere Gimferrer, Guillermo Carnero y Jaime Siles. A los que se suman, fuera de nuestras fronteras, Rimbaud, Rilke, Eliot, Emily Dickinson y Eugenio Montale. La familia nórdica (Premio Jaime Gil de Biedma) y el ciclo poético organizado en veinte secciones La luz y la palabra, publicado en dos volúmenes, son ya un claro ejemplo de entrega a la escritura como un hecho trascendente, como “víspera”, y empleo un término utilizado por el poeta, de lo que nos será revelado a través del lenguaje, dentro del espacio con pulso del poema. Su relación con el mundo es tan plena y esencial que en ella compromete deseos, sueños y una permanente necesidad o “sed” de trepanar la realidad, y mediante la imaginación dotar de altitud a lo más cotidiano, de modo que todo se nos aparezca como recién nacido; y en esta aventura hacia una luz original todos participamos de un modo natural, encarnándonos en unos versos donde alterna lo irracional y lo coloquial, sin fisuras, y es constante el resplandor de las imágenes. Este “escribirnos”, como José Luis Rey dice, a través de la poesía, alcanza una intensidad, si cabe, aún mayor, en su último poemario, Barroco, galardonado con el Premio Fundación Loewe publicado, como los anteriores, por Visor. Como su título indica se celebra la vida en grado máximo, y el lenguaje es fruto de una elaboración interna que se traduce en una riqueza de dicción también excesiva, en el mejor sentido de la palabra, pues obedece a un estado de alma y no a explosiones verbales gratuitas. Siempre sin apartarse de la realidad que fundamenta todos sus elementos visionarios. Hay, además, una presencia generativa de la infancia, porque no es sólo pasado sino también futuro, que late en todo el libro. Algunas citas dan fe de ello: “Será el día en que la escuela voló. / Las bicicletas, los patines / han gastado la luna y tú no vienes / a merendar a casa cuando nieva (…) Cerraréis asustados cada puerta, pero no la niñez. / Y en los establos de la sangre entrará temblando / un coche de bomberos (…) En la casa alquilada mi niñez / pintó los muebles y sonaban solos. / Y las mesas flotaban en el cielo nocturno./En el desván del aire / se han encerrado todos y allí cenan. / Pero hemos abierto más ventanas./ Hace tanto calor al otro lado”. El amor, como uno de los grandes temas de la poesía de José Luis Rey, y unido a él, el cuerpo y el deseo, es también parte fundamental de esta obra. Más aún: la mujer como una presencia basal: “Mi jersey es octubre porque te quiero tanto (…) Me disfrazo de luz porque te quiero tanto (…) brotaba de mi cuerpo la mañana infinita. / Y el sexo era el principio de toda eternidad (…) la superficie quieta del poema, / o rizada tan sólo, con el pelo hechizado, / porque en él entró un día una mujer”. Y en esta vivisección de Barroco no falta en algún momento el humor, como en el poema “Las gigantas y la respiración”: “En sus pechos se esconden las legiones romanas y quién pudo / tocarlas otra vez”; ni tampoco el acento solidario: “Diré el sol otra vez por aquéllos que fueron, / por aquéllos del trigo en la mejilla (…) yo que canto, los debo oír callar”. Barroco es una partitura con música y letra, interpretada con los ojos y los oídos, en la que respira el mundo. Se siente en ella el presente absoluto, como en la más alta poesía.
BAZAR DEL TIEMPO
IGNACIO ELGUERO
Los mundos contrarios
Antonio Lucas
Visor
Precio: 10 €
Páginas: 70
Tras los libros Antes del mundo (Rialp.1996), Lucernario (DVD.1999) y Las máscaras (DVD. 2004) obras en las que el poeta ha ido buscando una voz propia, en Los mundos contrarios, Antonio Lucas (Madrid,1975) alcanza su madurez poética. El autor se siente cómodo, y el verso, libre de cualquier corsé que la búsqueda impone en ocasiones, respira a gran altura. Si en sus obras anteriores, Lucas indagaba desde un neosimbolismo depurado, en estos mundos contrarios extrema la depuración de la imagen simbólica, de cierto calado surrealista, para ofrecer un pensamiento reflexivo en el que la imagen es el propio hecho en sí, la propia realidad de la imagen, trascendida.
En la primera parte del libro, titulada “Álbum del desconcierto”, el poeta, que va camino también de la madurez vital, se interroga frente a la incertidumbre que produce el hecho mismo de vivir. El paso del tiempo se concreta en poemas como el logrado soneto “Cauce del tiempo”, o el inquietante “Biografía sin años”. “Qué importaba entonces el orden, las promesas, tu futuro si todo era fragancia de un naufragio, exceso de presente, vendimia de ficciones, disfraz de huésped para el dorso de lo oscuro” Pero en este desconcierto, que le llega a afirmar que “nunca se aprende a vivir”, Lucas eleva un tono celebratorio que huye del miedo: “El miedo es necesario, da sombra y nos da olvido, / y nunca se concreta, y nadie sabe el rumbo”.
Lo dicho y lo por decir, el mundo que habitamos no sólo como realidad, sino también como espejismo, articula un mundo de ficción que el poeta retrata de forma magistral en el poema “Ficciones”. “Miente el ojo, / y todo lo que ves cuando la luz se extingue / es el teatro indiferente de lo ido.” El amor, el deseo y la pasión forman parte de este mundo del desconcierto, y su tratamiento alcanza un tono más solemne que en sus anteriores libros. Los poemas “Encuentro fortuito”, “Secreto” o “Dos cuerpos, dijimos, que se aman”, llevan al poeta a interrogarse sobre el propio hecho amoroso, sus límites, el concepto mismo del amor, del deseo. En la segunda parte del libro se recogen, bajo el sugestivo título de Psicofonías, un conjunto de poemas como homenaje a alguno de los creadores de los que el poeta se sabe deudor, especialmente Lautreamont y Rimbaud. En este repaso por vidas gastadas, Lucas, a través del juego de las máscaras, dialoga con el propio hecho de la escritura, de las identidades, de sus obras, sus vidas, sus herencias. “Jamás tuvo un idioma huésped más ardiente” afirma en el poema Rimbaud en el ocaso de Abisinia. Todos ellos son huéspedes de su propia existencia, ya acabada, de la que queda el arte como identidad, como vida misma. Esa mirada del otro está recogida en el poema Retrato de mujer, obra del pintor Egon Schiele, con el que el poeta dialoga como expresión del mundo. “Mira la tela. En ella eres tan sólo una curva transformada hasta ser nadie… la vida está en los ojos y casi no se mueve”.El libro lo cierra la parte titulada Bazar de instantes. En ella el poeta ha abandonado el tono interrogatorio, que no reflexivo de la primera parte, para retratar una serie de instantes buscados en la memoria desde la soledad que requiere el hecho creativo. Aquí, en poemas como Inscripciones, Reencuentro o Habitación para dos Antonio Lucas regresa al tema del encuentro con el otro, pero yendo más allá, indagando en el acto mismo de la soledad del individuo, como uno, y la fusión con ese otro cuerpo, como un ritual; un mito, un sueño. En Los mundos contrarios, Antonio Lucas muestra una voz firme, repleta de posibilidades y registros, con acierto en los tonos y en el ritmo –variable según requiere el poema–, y con una madurez en su escritura que avanza desde la indagación en la palabra poética, en el propio espacio poético.
EL BARDO CANTA
ANTONIO GARRIDO
Poesía completa
William Shakespeare
Almuzara
Precio: 50 €
Páginas: 688
La fama del autor inglés se basa en su extraordinaria calidad literaria, dicho esto es necesario explicar el sentido que otorgo al sintagma, me refiero a su capacidad para dialogar con el lector a través del tiempo, diálogo que se establece en los niveles más profundos de los universales de representación moral, estético, emocional, imaginario, diálogo que asume sin problemas la evolución de la sociedad; en una palabra, clásico, concepto que hay que entender en un sentido dinámico. Lo clásico es lo permanente, lo universal, es presente y futuro desde la creación en el pasado. Lo clásico permite que los textos puedan ser interpretados de manera muy diversa y, al mismo tiempo, conservan su esencia significativa que resiste perfectamente las más peculiares lecturas.
El inmenso prestigio del autor inglés se fundamenta en su labor de dramaturgo, en su capacidad de crear textos sostenidos por personajes que alcanzan los valores simbólicos del arquetipo en la representación de las pasiones humanas. Sin embargo, Shakespeare alcanzó la fama entre sus contemporáneos, en primer lugar, como poeta. Esta edición, me adelantaré en el juicio, de la Poesía Completa del genio de Stratford-upon-Avon es magnífica, una nueva entrega de la Biblioteca de Literatura Universal que recibo como un regalo.
La edición, traducción, introducción y notas son de Antonio Rivero Taravillo, que ha trabajado también con obras de Milton y de Marlowe, y hay que felicitarlo por dos razones. La primera es que nos hace gracia de abrumarnos con notas de erudición pesada que no demuestran nada más que el acopio de materiales; por el contrario, el profesor sevillano selecciona lo importante, escribe con soltura y hasta con humor y aporta el aparato crítico necesario y ajustado. La segunda es la excelente traducción que nos acerca al Bardo con exactitud filológica y belleza expresiva. Es necesario matizar. Al igual que Lope de Vega, Shakespeare es un gran poeta “en” el teatro. Se han realizado buenas antologías de magníficos versos que se encuentran repartidos a lo largo y ancho de las obras dramáticas de ambos autores a los que se pueden añadir otros. Es por esto necesario distinguir entre esta poesía y la exenta, la autónoma, la que no tiene el soporte de la representación. Hablo de poesía sin intermediario, encuentro entre verso y lector. Esta traducción nos regala al Bardo en estado poético excelente y poseedor de una exuberancia verbal.El volumen acoge los poemas narrativos de “Venus y Adonis”, “La violación de Lucrecia”, los líricos de “El peregrino apasionado”, los alegóricos de “El Fénix y la tórtola”, la depurada versión de los “Sonetos” y “Lamento de una amante”. Sin duda, los sonetos constituyen el corpus lírico más conocido pero los dos primeros, poemas mitológicos, tienen un extraordinario interés porque suponen el esfuerzo de encontrar nuevos matices en historias muy conocidas que se pueden unificar en la palabra deseo. En el primer caso la diosa no consigue despertar la pasión del doncel y en el segundo Tarquino, por el contrario, es la encarnación de la lujuria. El éxito de estos poemas sirvió para el fraude de “El peregrino apasionado” donde sólo hay cinco composiciones de Shakespeare. “El Fénix y la tórtola” es un poema elíptico y simbólico. En “Lamento de una amante” se aprecian neologismos en el seno de una riqueza léxica indiscutible. Y los “Sonetos”, juegos del amor, pura belleza.



