NUEVOS MODOS DE LEER
"La llegada del libro electrónico es una excelente oportunidad para atraer el interés de los más jóvenes"
JAVIER CELAYA*
Cada vez que los españoles nos enfrentamos a cualquier tipo de transformación tecnológica como, por ejemplo, la incorporación de la telefonía móvil, la irrupción de las redes sociales en nuestras vidas o, en esta ocasión, la llegada de los libros electrónicos, emergen al principio numerosas voces que cuestionan su utilidad frente a las costumbres tradicionales. Tras esta primera fase de críticas feroces pasamos a un debate más sosegado que termina rápidamente con la incorporación de todas las innovaciones tecnológicas en el día a día de los ciudadanos.
Hace apenas una década muchos españoles cuestionaban la necesidad de tener un teléfono móvil debido a que los dispositivos eran caros y la cobertura deficiente en muchos lugares. En poco tiempo la telefonía móvil se ha extendido rápidamente en nuestra sociedad, transformando la manera en que nos comunicamos y nos informamos a través de estos aparatos. La misma negación tuvo lugar hace apenas un par de años cuando empezó a florecer todo tipo de redes sociales como Tuenti, Facebook o Entrelectores; entonces la mayoría de los españoles manifestó que eran una pérdida de tiempo y que nunca tendrían éxito en nuestro país. Ahora 12 millones de españoles utilizan a diario las redes sociales convirtiendo a España en el segundo país del mundo con mayor número de usuarios en la web social después de Brasil.
Lo mismo ha ocurrido con los libros electrónicos. En apenas dos años hemos pasado de negar completamente la posibilidad de leer en pantallas a ser uno de los países de Europa con más iniciativas relacionadas con la digitalización del libro. A lo largo de los últimos meses se ha lanzado toda clase de proyectos de comercialización y distribución de contenidos digitales, como la plataforma que lidera el Grupo Planeta. Paralelamente, la Biblioteca Nacional lidera el proyecto Enclave que permite a todo tipo de editoriales mostrar sus libros en Internet con el fin de atraer a lectores de todo el mundo. Por otro lado, han surgido diversas plataformas de distribución de libros digitales, como Leqtor, Amabook, Todoebook o Edi.cat, que atienden las necesidades lectoras de diferentes colectivos, como lectores en catalán o lectores de libros técnicos. Hasta Telefónica y Vodafone han anunciado su intención de convertirse en libreros.
La puesta en marcha de todas estas iniciativas demuestra, una vez más, que ante cualquier innovación tecnológica somos un país que pasa rápidamente del pasado analógico al futuro digital sin detenernos mucho tiempo en el presente. Si vuelve a repetirse el comportamiento de los españoles ante esta nueva evolución digital, sospechamos que la lectura en pantallas de toda clase de libros, periódicos y revistas será una realidad en nuestro país en muy poco tiempo.
LEEMOS EN PANTALLA MÁS DE LO QUE SOSPECHAMOS
Afortunadamente, el debate sobre la supuesta desaparición del papel ante la llegada de los libros electrónicos ha sido ya superado. No obstante, y hasta hace unos pocos meses, en las diferentes tertulias que tenían lugar sobre la digitalización del libro se terminaba generalmente con la muerte del librero, el editor o el bibliotecario. Tan sólo los autores y los lectores se libraban de esta masacre digital. Puede ser que en el siglo XXI no haya libros en papel, pero al menos habrá autores y lectores de contenidos digitales, algo es algo.Muchas personas pensaban que la transformación del mundo del libro de papel hacia lo digital tardaría muchos años en tener lugar puesto que los lectores no renunciarían a la amabilidad de la lectura en papel de sus novelas, periódicos o revistas. La tecnología que aportan los nuevos dispositivos como Kindle, Sony, Papyre o I-Liad hace que la lectura de cualquier tipo de libros en sus pantallas de tinta electrónica sea tan similar a la lectura en papel. Estos dispositivos nos permiten aumentar el cuerpo de letra si tenemos la vista cansada, así como anotar en los márgenes y subrayar frases al igual que hacemos en los libros de papel. También podemos consultar los diccionarios que llevan incorporados en su memoria y hasta escuchar música mientras leemos el periódico. Los hábitos de lectura y escritura están experimentando una transformación histórica debido a la consolidación del acceso a Internet en la sociedad. Estamos viviendo un cambio de época donde la manera de acceder a la información y transmitir el conocimiento, que tradicionalmente se basaba en los libros y la prensa escrita, empieza a ser substituido por inmensas cantidades de información y contenidos digitales publicados en millones de sitios web, infinidad de redes sociales, blogs, wikis, etc. La llegada del libro electrónico puede convertirse en una excelente oportunidad para atraer el interés de los más jóvenes hacia la lectura. No obstante, el mundo del libro tendrá que hacer un gran esfuerzo por adecuar las historias de sus libros en papel al lenguaje multimedia que entienden y engancha a los jóvenes.Cuando en 2007 Steve Jobs, fundador de Apple, presentó el famoso iPhone declaró que su compañía nunca lanzaría un “ebook” ya que consideraba que había muy poca gente dispuesta a leer en pantallas. Nunca se imaginó que tres años después de esas declaraciones nada menos que 27.000 de las 200.000 aplicaciones existentes hoy en día en su plataforma de distribución de contenidos digitales, iTunes Store, están relacionadas con el mundo del libro y el acceso a la lectura. Steve Jobs está ahora decidido a explotar las necesidades de los lectores con el lanzamiento de su nuevo dispositivo de lectura iPad.
HACIA UN FUTURO MÓVILSi leer en un “e-reader” no acababa de convencer al lector tradicional de libros de papel, la idea de leer en la pantalla de un teléfono móvil, más pequeña, genera un rechazo aún mayor entre los más escépticos. Pero lo cierto es que en los últimos meses varias editoriales e instituciones españolas han llevado a cabo proyectos en estos nuevos dispositivos móviles con resultados que han superado todas las expectativas. El pasado mes de diciembre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, en colaboración con el Pacto Andaluz por el Libro (PAPEL), lanzó una innovadora campaña de fomento de la lectura a través de móviles. En apenas cuatro semanas, cerca de 23.000 personas visitaron la web de la campaña “Lectura en móviles” (www.librosparamoviles.com), que permitía a los jóvenes descargarse gratuitamente en su móvil una amplia relación de cuentos, relatos y primeros capítulos de varios libros. Por otro lado, tres sellos editoriales de la división de ediciones profesionales y de empresa del Grupo Planeta (Deusto, Gestión 2000 y Alienta) comercializan con gran éxito la versión digital de 22 libros en la mencionada plataforma de distribución iTunes (www.librosparaiphone.com). Para facilitar la lectura de sus contenidos, estos libros para móviles permiten al lector incrementar o reducir el cuerpo de letra del libro, seleccionar entre más de 24 estilos de letras, cambiar el color de las mismas y el fondo de la pantalla si lo desea, marcar la página que esté leyendo, etc. Todas estas funcionalidades permiten a los lectores personalizar sus hábitos o necesidades de lectura con el fin de lograr que su experiencia de lectura en pantallas sea igual de amable que en papel. El precio medio de venta al público de las versiones digitales para móviles es de 9,99 euros. Los precios de los libros digitales oscilan entre 15,00 y 7,50 euros, lo que representa entre un 50 y un 25% de diferencial en precio si lo comparamos con el PVP de su versión en papel. A nivel internacional, editoriales como Random-House, Harper Collins, Macmillan o Penguin están digitalizando miles de libros para ser leídos en móviles. En esta nueva carrera digital, operadores de telefonía móvil como Telefónica y Vodafone apuestan firmemente por la lectura en pantallas ofreciendo a sus clientes la posibilidad de descargarse libros electrónicos directamente a su móvil. En los próximos años viviremos unos nuevos tiempos con un acceso nunca antes visto a cantidades inmensas de información y conocimiento en formato digital, lo que conllevará una reorganización de la sociedad. Esto no ha hecho más que empezar; refugiarse en las ventajas de las tecnologías del pasado o intentar ganar tiempo frenando la irrupción a la innovación tecnológica no va a hacer que la transformación de la sociedad se detenga.
(*) Javier Celaya, socio fundador del Portal Cultural Dosdoce.com



