LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL
Un verano emocionante.
CARE SANTOS
Creando equipo
Laura Gallego
Destino, 124 páginas. 9,95 €
El deporte femenino, siempre tan minusvalorado, centra esta nueva colección en la que Laura Gallego escapa temporalmente de los paisajes fantásticos que tan popular la han hecho entre los lectores para adentrarse en la inmensidad de un campo de fútbol. “Creando equipo” es la primera entrega de la colección, llamada “Sara y las goleadoras”. En ella, Sara, su protagonista, decide organizar un equipo de fútbol de chicas en el seno de su colegio. Los valores educativos del deporte se conjugan con la aventura de ser adolescente hoy en día. El resultado es un buen tanto.
Tres pasos por el misterio
Agustín Fernández Paz
Anaya. 158 pp. 9 €
Una nueva entrega de Agustín Fernández Paz siempre es motivo de celebración. Sobre todo para los que nos volvimos adictos a su literatura en las páginas de Noche de sombras voraces o de Aire negro y gustamos de reencontrar esa voz suya siempre anclada en la nostalgia y en su Galicia natal. Los tres relatos que componen este libro beben de aquellas atmósferas y regresan a las distancias cortas del relato, como en la última entrega del autor, Lo único que queda es el amor, que le valió el último Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.
Tres pasos por el misterio está compuesto por tres historias independientes tejidas con mimbres clásicos. Son historias de fantasmas contadas de viva voz por un grupo de peregrinos del Camino de Santiago que juegan a estremecerse unos a otros, o evocaciones de la época feroz y gris del franquismo convertidas en relato de suspense e iniciación. Sea como sea, la obra del veterano autor gallego siempre sugiere más de lo que dice y nunca baja el listón. Y, por descontado, no es exclusivamente para jóvenes, como toda la literatura que lleva esa etiqueta.
Génesis
Bernard Beckett
Salamandra. 158 páginas. 14 €
Con mensaje ecológico y trasunto apocalíptico llega por primera vez a España un nombre por muchos es considerado la esperanza blanca de la literatura para jóvenes australiana, Bernard Beckett. Autor de un buen número de obras de corte realista, siempre muy cercanas al día a día de la juventud actual, esta incursión en la literatura de género fantástico llamó la atención de gran parte de los editores europeos en una de las últimas ediciones de la Feria de Bolonia. Esta novela, trepidante, cargada de situaciones verosímiles incluso dentro de la inverosimilitud, promete más de lo que logra, pero a pesar de todo, merece la pena. La tierra es un escenario desolado y los seres humanos, escasos y adocenados, se ven en la necesidad de no mostrar ante nadie su vulnerabilidad y ganarse lo más básico. Su aire de fábula filosófica invita a pensar, qué duda cabe. Pero también –importante– a entusiasmarse con las sutilezas de una trama construida con precisión. Gustará, a pesar de que el tema ya empieza a cansarnos un poco.
Los vampiros no creen en Flanagans
Andreu Martín / Jaume Ribera
Anaya. 247 páginas.
Viejo amigo de los lectores jóvenes, el detective adolescente Flanagan es seguramente el menos profesional de los detectives profesionales. Ahora, sus adictos y los que aún no le conocen pueden celebrar tenerle en nuevo formato y nueva colección, de diseño más vistoso y lectura más agradable. Es de celebrar, porque sus andanzas merecen que cualquier lector pueda acercarse a ellas. En ésta, Flanagan, su novia y los amigos de ésta –un grupo de pijos con los que poco tiene en común el protagonista– se ponen tras la pista de un criminal llamado “el vampiro” que les lleva a un pequeño pueblo del Pirineo catalán. Una vez allí, misterio, acción, situaciones hilarantes y una buena dosis de romanticismo aliñarán una historia que se lee de un tirón y que sabe a poco. Por suerte, no es un problema: hay muchas más. Flanagan tiene cuerda para rato.
La princesa ojerosa
Juan Kruz Igerabide / Elena Odriozola
Macmillan. 48 páginas. 7,70 €.
San Borondón es un lugar peculiar: una vez de ha salido de él es imposible dar con el camino de vuelta. Esa es la razón por la cual, después de algunas penalidades, la princesa de San Borondón, forzada a abandonar su tierra, acaba trabajando en un supermercado de un país que apenas conoce. Siempre está ojerosa y se pasa la vida soñando con el príncipe que acudirá a rescatarla, sin saber que, efectivamente, éste llegará. Entre la poesía y el surrealismo se encuentra esta historia cargada de símbolos que no es ajena a la denuncia social. Las ilustraciones subrayan el texto con acierto, consiguiendo a veces una expresividad inaudita con los mínimos elementos. Un álbum que merece ser leído y releído.
El libro de los cuántos
Alain Korkos
Oniro. 96 páginas. 20 €.
Cada vez que alguien tose expulsa 700.000 gérmenes. Si viviéramos 90 años sin cortarnos jamás el pelo tendríamos una melena de 10 metros. También habríamos dormido unos 30 años. Una cebra tiene 80 rayas. Los alimentos recorren unos 8 metros dentro de nuestro cuerpo. Existen 364 especies animales en peligro de extinción… Éstas y otras curiosidades hallan su lugar en esta simpática enciclopedia de casi todo, cargada de información y enriquecida con un puñado de coloridas ilustraciones. Los más inquietos –y menores de 10 años– se sentirán muy afortunados de tenerla entre sus manos.
DOS CLÁSICOS PARA UN VERANO MONSTRUOSO
El monstruo es un clásico entre los personajes infantiles. Por eso es bueno tener siempre uno a mano, si se tienen en casa ídems de entre dos y diez años. Y si hablamos de clásicos, no podemos dejar de referirnos a dos álbumes protagonizados por monstruos. El primero de ellos ha contado ya con miles de lectores en todo el mundo en sus casi cuarenta años de vida. Se trata del multipremiado cuento Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak (Alfaguara), una historia que ayudará a reflexionar sobre los miedos y sobre qué aporta cada experiencia en la vida, a la vez que divertirá y hará soñar. Las ilustraciones, magníficas. No se pierdan el detalle de la fiesta monstruosa. El segundo, disponible en ediciones de Anaya y de Alfaguara (la primera, bilingüe en castellano e inglés y con CD) es Ahora no, Bernardo, de David McKee, un cuento con mensaje inquietante que asombrará a niños y padres e invitará al diálogo. La historia, ésta: un niño intenta advertir a sus multiocupados padres que en el jardín hay un monstruo. Como no le hacen caso, el monstruo termina por engullirle para después sustituirle en la familia. No está falto de sentido del humor. Negro, eso sí.



