EDITORIAL
Literatura a quemarropa
El reciente Encuentro de la BC Negra de Barcelona, la aparición de nuevos autores, los maestros del género y la diversidad de premios: RBA, L´ H Confidencial y Dashiell Hammett entre otros, certifican que este producto continúa moviéndose con éxito en el mercado literario. Desde que Poe convirtió el fenómeno del crimen en un juego estético, donde el suspense y el ingenio se unen en la persecución de la verdad, la novela policíaca ha ido ganando un prestigio literario. Le ha costado tiempo porque en los años veinte era considerada un subgénero de revistas de kiosko, como la famosa Black Mask norteamericana, que reflejaba los males de la sociedad (el crimen, la corrupción, la culpa, la falta de justicia) a través de las tramas protagonizadas por unos héroes fijos que aparecían reiteradamente en los distintos relatos, en los que se iba perfilando su personalidad. Raymond Chandler creó la etiqueta negra en su novela El simple arte de matar y la fuerza de los diálogos, el poder de la acción, la capacidad envolvente de la intriga, la descripción de ambientes, los personajes variopintos y el apoyo que encontró este género en el cine, hicieron lo demás: capturar la fidelidad del público y dejar de ser una literatura de segunda clase, aunque muy popular.
En España, este género, que tiene sus raíces en la novela de caballerías, en la novela picaresca y en el western, obtuvo un reconocimiento durante las postrimerías del franquismo, a pesar de tener grandes cultivadores como Vázquez Montalbán y Andreu Martín. Hoy día, la novela negra cuenta con espléndidos escritores de reconocida trayectoria, con nuevos escritores y personajes que han mezclado con éxito lo policíaco y la intriga con lo histórico o lo político, y convoca interesantes eventos como la Semana Negra de Gijón.
En este número, expertos y cultivadores de esta literatura como González Ledesma, Donna Leon, Alicia Giménez Barlett, Justo Navarro y Paco Camarasa, analizan la historia, la evolución y la actual mirada crítica de un género que continúa siendo un retrato de la sociedad cada vez más compleja.



