Andalucía Barroca 2007
La Junta de Andalucía ofrece una visión amplia de este periodo artístico con exposiciones, conferencias y la rehabilitación del patrimonio arquitectónico
JOSÉ ANTONIO CHACÓN
Extravagante, raro, grotesco, disonante, confuso... No es una cascada de adjetivos dedicada al arte contemporáneo por algún defensor de la tradición, sino algunas de las “perlas” que importantes teóricos del arte desgranaron sobre el Barroco. Época, por otra parte, donde igualmente fue adquiriendo un notable reconocimiento a la vez que el injusto protagonismo de ser considerado un arte caduco y representante de una cultura pasada y alejado de una sociedad que defendía los principios de una nueva era.
El acercamiento de estudiosos e investigadores al Barroco ha ido generando una creciente complejidad en torno al alcance del estilo y de su definición y a la dificultad de establecer con certeza sus límites cronológicos. El Barroco es, por consiguiente, de esencia y existencia complejas, como destacan los comisaros de La Imagen Reflejada. Andalucía. Espejo de Europa, una de las grandes exposiciones abiertas en la restaurada Iglesia de Santa Cruz (Cádiz) y que muestra con obras de excepcional calidad las influencias mutuas entre el barroco andaluz y el europeo.
En las investigaciones más recientes es el académico y otrora añorado director del Museo de Bellas Artes de Sevilla Antonio Bonet Correa quien firma uno de los más importantes estudios sobre la singularidad del barroco andaluz, Andalucía Barroca, publicado hace tres décadas. Un sugerente libro que inmediatamente se convirtió en un clásico de la historiografía artística española. Aunque sus investigaciones se centraran más concretamente en la arquitectura y el urbanismo desde mediados del XVII y el XVIII, este periodo vendrá a marcar, al decir del propio Bonet, cualquier manifestación artística y festiva andaluza desde entonces. “Nada se hace hoy a nivel popular en Andalucía que no lleve aún el sello de este estilo”. Su extenso y riguroso trabajo es el origen desde el que se argumenta el grueso programa de actividades diseñado y desarrollado dentro del proyecto Andalucía Barroca 2007. Una iniciativa de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía con la que se pretende ofrecer una visión amplia y novedosa del fenómeno barroco en Andalucía, además de servir de acicate para nuevas investigaciones. Para lograr este objetivo se han realizado catálogos de exposiciones, conciertos, ediciones de restauración y programas didácticos, en los que han colaborado más de un centenar de especialistas y que ya se conocen en su conjunto como La Enciclopedia del Barroco Andaluz.
"Nada se hace hoy a nivel popular en Andalucía que no lleve aún el sello del barroco"
Antonio Bonet Correa, catedrático de Historia del Arte
Durante los siglos XVII y XVIII Andalucía conquistó un importante protagonismo en el desarrollo histórico de España. La incidencia de este inigualable movimiento cultural en Andalucía trasciende el margen temporal para erigirse en seña de identidad de una Andalucía que se evoca en la poética de Góngora; en los pinceles de Velázquez, Zurbarán, Murillo, Alonso Cano o Valdés Leal; en la gubia de Montañés, Pedro de Mena o Pedro Roldán; en los barros de La Roldana; en el urbanismo, en la arquitectura de palacios, iglesias y catedrales. En sus celebraciones, ritos y fiestas. Muestra de ello es la exposición Fiesta y Simulacro que acoge el Palacio Episcopal de Málaga como evidencia de la importancia de éstas y su trascendencia todavía en la Andalucía del siglo XXI.
Granada y Sevilla, las dos ciudades más pobladas de España a mediados del XVI, son el referente artístico más significativo de Andalucía Barroca. Las relaciones de Velázquez, Zurbarán, Cano, Montañés o Góngora en la Corte de Felipe IV pondrán el acento andaluz al arte barroco más prestigioso. La contraposición entre las dos ciudades no va más allá de mínimos matices, ya que ambas escuelas estaban estrechamente ligadas al acontecer de las propuestas artísticas que, al igual que otras manifestaciones festivas o políticas, pasaban por la influyente Iglesia española. Este invisible eje artístico se ejemplifica, entre otros, en la formación granadina del gran maestro de la escuela sevillana Montañés; en la granadina del sevillano Pedro Roldán o en la sevillana del granadino Alonso Cano, que compartirá con Velázquez el prestigioso taller de Francisco Pacheco, uno de los artistas más influyentes del momento.
Si el barroco sevillano se considera más abierto, frente al más recogido e intimista granadino, como destacan muchos historiadores, ambos son lo más sublime y reconocido de este periodo en el ámbito artístico, puesto de manifiesto de manera excepcional en dos monumentales exposiciones en el Museo de Bellas Artes de Sevilla y en el Hospital Real de Granada. Más de doscientas piezas seleccionadas entre pinturas, esculturas, mobiliario, tallas, cerámicas y objetos varios que, bajo los epígrafes de Antigüedad y Excelencias y Teatro de Grandezas reúne por primera vez lo más destacado del arte barroco sevillano en Granada y granadino en Sevilla.
Pero no sólo serán estas dos capitales las únicas con gran protagonismo. Sevilla jugó en mayor medida un papel relevante en la España Barroca por su importancia como capital del valle del Guadalquivir y por ser puerto con Europa y América, al que llegaban ingentes cantidades de oro y plata. El arte de la platería prosigue durante el siglo XVII la floreciente andadura iniciada en la centuria anterior, con una notable actividad en Sevilla, Cádiz, Málaga, Jaén y Granada. Pero la gran protagonista de la platería peninsular del Barroco tardío y del Rococó será sin duda Córdoba. Un protagonismo que todavía mantiene y que se pone de manifiesto en El Fulgor de la Plata, inaugurada en la iglesia cordobesa de San Agustín, y que viene a ser la mayor y más completa selección de platería barroca de las realizadas hasta la fecha en Andalucía.
Andalucía Barroca 2007 ha desarrollado también un amplio programa de restauraciones y rehabilitaciones como las del retablo del Hospital de la Caridad o el de Santa María de la Oliva de Lebrija, además de una serie de actividades didácticas que han contribuido a acercar al público el hecho barroco. Un proyecto que evidencia el esplendor del Barroco andaluz y anima, como se ha puesto de manifiesto en el Congreso Internacional celebrado con tal motivo en Antequera, a seguir profundizando en uno de los periodos creativos más importantes y significativos de la Historia de Andalucía.
Calendario de exposiciones
· EL FULGOR DE LA PLATA Iglesia de San Agustín. Córdoba
24 de septiembre-30 de diciembre 2007
· ANTIGÜEDAD Y EXCELENCIAS Museo de Bellas Artes. Sevilla24 de octubre-30 de diciembre 2007
· FIESTA Y SIMULACRO Sala de Exposiciones del Palacio Episcopal. Málaga19 de septiembre-6 de enero de 2008
· TEATRO DE GRANDEZAS Hospital Real. Granada14 de noviembre 2007-30 de enero 2008
· LA IMAGEN REFLEJADA, ANDALUCÍA, ESPEJO DE EUROPA Iglesia de Santa Cruz. Cádiz 26 octubre-30 de enero de 2008
· LA ROLDANA Reales Alcázares. Sevilla 25 de julio-14 de octubre 2007
· ANDALUCÍA BARROCA. EXPOSICIÓN ITINERANTE Antequera: Real Colegiata de Santa María septiembre-octubre 2007 (Clausurada)Jerez de la Frontera. Alcázarnoviembre 2007-15 de enero 2008Guadix. Catedral18 de enero-24 de febrero de 2008Jaén. Antigua Iglesia de Santo Domingomarzo-abril 2008



