EDUARDO MENDOZA
“El humor es una condición previa que está en mi personalidad”
Entrevista de Guillermo Busutil
Eduardo Mendoza (Barcelona 1943) es autor de La verdad sobre el caso Savolta, La ciudad de los prodigios, Sin noticias de Gurb y de La Aventura del tocador de señoras entre otras novelas que han sido reconocidas con el Premio de la Crítica, el Cavour o el JoséManuel Lara entre otros galardones. Su peculiar utilización de la parodia de la novela histórica y la soltura del diálogo representan el estilo de este escritor que acaba de publicar en Seix barral su última novela El asombroso viaje de PomponioFlato.
¿Su mirada es de homenaje o busca cuestionar los tópicos?
Yo siento el máximo respeto por el género policiaco. De todos los géneros, es el único que requiere, además de habilidad, inteligencia. Mis parodias en realidad son homenajes a un género que siempre he admirado, pero que no forma parte de mi tradición literaria, por lo que sólo puedo usarlo de un modo accesorio.
En su novela la pareja detectivesca es un guiño a Sherlock Holmes y al doctor Watson, representado por el niño Jesús.
Todo detective necesita un ayudante que relate su historia, si no quiere hacerlo él mismo en primera persona, como Sam Spade. Holmes y Watson marcaron una pauta que es difícil no seguir. De este tema trata, con mucho ingenio, la novela de Pablo de Santis El enigma de París ,es justamente una parodia y un homenaje a este dúo perpetuo y sus variantes. Pomponio es un antihéroe, pero también es un héroe: no es guapo ni fuerte, pero es honrado, persistente, fiel, enamoradizo. Y muy valiente, al echarse al mundo en busca de lo desconocido, sin más protección que su ingenio. Todos los nombres se encuentran en textos antiguos perfectamente serios, salvo Quadrato, que es un personaje de la execrable novela Fabiola. Por supuesto, he escogido nombres que, aun siendo reales, advierten al lector de que está ante una farsa.
La trama está repleta de guiños a los personajes de la Biblia ¿ha pretendido con este juego desmitificar la historia?
Un divertimento y poco más. Algunas figuras salen de la Biblia. Otras no, como el rico Epulón, que no aparece, en contra de lo que se suele creer.
Las referencias al cine de romanos tienen algo de recuerdo de la infancia y también de su amigo TerenciMoix.
Con Terenci compartía la afición al cine de romanos, aunque él era un verdadero profesional y yo un asistente ocasional. En contra de lo que se suele decir, yo creo que Hollywood reflejó bien el mundo romano, porque carecía de rigor histórico, pero entendía la Roma clásica, con su mitología, su poder, su refinamiento y su brutalidad.
La sátira social es otra clave de su obra. Aquí está presente cuando habla de los disturbios que pueden hacer bajar el precio del terreno o de la revisión de los planes de desarrollo urbano en Nazaret.
Son constantes históricas, como no podía ser de otro modo. La historia antigua está llena de casos de especulación, a veces con los terrenos, a veces con los suministros de trigo, a menudo con la política. ¡Qué le vamos ahacer!
¿La parodia es el mejor espejo deformante para mostrar y comprender las contradicciones del ser humano y de la vida?
La exageración, si no se pasa, convierte las cosas en modelos universales, al menos en el terreno de la literatura, la pintura, el cine, etc. Entre otras cosas, porque pone de manifiesto, como usted dice, lo más característico del ser humano: la contradicción.
En su obra el humor es un rasgo esencial. ¿Su intención es dignificar lo cómico reivindicando su valor artístico?
Mi humor no es intencionado. No decido abordar algo con humor. El humor es una condición previa que está en mi personalidad. Aunque intentara hacer algo serio, el humor asomaría la nariz por todas partes. La exageración, si no se pasa, convierte las cosas en modelos universales, al menos en el terreno de la literatura, la pintura, el cine, etc. Me he divertido con todo lo que he escrito, si entendemos por divertido lo contrario de aburrido. A veces resolver una situación cómica es más difícil que resolver una dramática. Al final la relación es complicada. Hablar de favorita sería una simplificación.
¿Por qué cree que esta línea narrativa la han seguido tan pocos escritores españoles y mucho menos los de su generación literaria?
No puedo hablar en nombre de toda una generación. El género de humor no estaba de moda cuando empecé a escribir. Pero el humor, como rasgo de la personalidad, está presente en muchos escritores de mi generación. Javier Marías, Juan Marsé, Félix de Azúa, Vicente Molina Foix y muchosmás tienen pasajes de humor muy divertidos en sus obras.
Usted escribe su narrativa en castellano y el teatro en catalán ¿Qué es para usted la lengua y porqué a veces el bilingüísmo es un conflicto?
Una lengua es muchas cosas. Ante todo, un medio de expresión, de comunicación y de pensamiento. Pero también otras cosas, qué duda cabe. Nadie se compra un coche sólo porque rueda. Y cuando dos o más lenguas comparten territorio, físico y mental, como sucede en casi todo el mundo, se producen conflictos y también enriquecimientos. Ver sólo un aspecto es ignorar la realidad. Los políticos fomentan y utilizan esta ignorancia.
Usted forma parte con Juan Benet, Marsé, Terence Moix y Goytisolo, de una época brillante de la novela española. ¿Considera que ahora también existe una corriente como aquella que transformó la narrativa?
Para hacer balance hay que esperar un tiempo. Lo que es cierto es que hoy la novela tiene muchos más competidores que antes: nuevos medios de información y de entretenimiento, y también formas de vida más ricas, menos necesitadas de fantasías ajenas. No sé si me explico.



