BAILÉN , LA BATALLA DECISIVA
Una victoria decisiva de la historia de España
MANUEL MORENO ALONSO*
La batalla de Bailén –aquel martes 19 de julio de 1808 que conmovió al mundo- fue un hecho decisivo en la historia de España, con una gran repercusión en la historia de Europa. En aquella ocasión, y por vez primera, el invencible ejército de Napoleón, surgido de la Revolución, fue abatido en campo abierto. Recuperando la historia del acontecimiento, el gran historiador francés Georges Duby consideró en un libro famoso, El domingo de Bouvines, que el día que realmente cambió la historia de Francia fue aquel domingo 27 de julio de 1214, en que el emperador de Alemania resultó derrotado por los franceses en la llanura de Bouvines. Aquella fue una “victoria fundadora”, al igual que, siglos después, ocurrió con la batalla de Valm y en plena revolución francesa.“ A partir de este lugar y de este día, se inicia una nueva era en la historia del mundo”, llegó a escribir Goethe.
Lo mismo podemos decir que ocurrió, en el caso de España, con el martes de Bailén. En este lugar de Sierra Morena, donde en otros tiempos se produjeron las famosas batallas de Baecula y Navas de Tolosa, otra batalla, un acontecimiento puntual y estrepitoso ocurrido en un solo día, cambió también la historia de una nación que necesitaba, para su consolidación, una validación militar que habría de tener un valor simbólico realmente extraordinario ensu fase fundacional.
Analizado el acontecimiento desde la perspectiva de hoy, no cabe duda que aquel fue el día más trascendental de la historia de España en los tiempos modernos. Pues, de no haberse producido la batalla, con el resultado que tuvo, la historia de la nación hubiera sido completamente diferente. Sin Bailén no hubiera habido Guerra de la Independencia ni constituciónde la Junta Central ni el levantamiento entusiasta de todo un pueblo que vuelve a creer en símismo, para crear una nación nueva que entonces surge de sus cenizas al enfrentarse a la invasión napoleónica. La dinastía hoy reinante habría dejado de reinar definitivamente tras las abdicaciones de Bayona. Tampoco hubieran existido las Cortes de Cádiz con su nuevo programa moderno y el futuro nacional hubiera sido completamente diferente.
Bailén decidió la suerte de una nación. “En el día de ayer, España, o por mejor decir el ejército de V.A. logró la victoria más completa que de muchos siglos a esta parte ha visto la nación”, decía el parte que, al terminar la batalla y dando cuenta de ésta, mandó al presidente de la Junta Suprema de Sevilla, el conde de Tilly, su representante político en el ejército del general Castaños.
Situada la famosa batalla en este contexto, puede decirse, además, que ejerció, más allá de la derrota de las águilas napoleónicas y de su impacto en Europa, un efecto fundamental en la formación de la nueva nación española. El efecto de la lucha contra el invasor extranjero fue tan grande que aquella inesperada victoria enardeció hasta extremos inimaginables, y por vez primera de forma colectiva,
la identidad nacional. Aquella ilusión nacional deparada por la victoria electrizó al pueblo a unos niveles como jamás se habían conocido en la historia de la vieja nación española.
Bailén –el Valmy español- llenó de confianza la conciencia de los españoles y acabó conel complejo de inferioridad de la nación que resurgió de sus cenizas. La victoria aseguró la “independencia de la nación” al igual que levantó el ánimo de ésta cuando se encontraba por los suelos. El martes 19 de julio de 1808 cambió para siempre la historia de España.
(*) Manuel Moreno Alonso es Profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla.



