La novela chick lit

Un género de moda, cuya obra fundacional de la literatura contemporánea para mujeres fue El diario de Bridget Jones, que cada vez atrae a más lectoras

ESTHER ESCORIZA

En España, según datos del estudio sobre hábitos de lectura realizado en 2004 por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), las mujeres son las que leen más (un 42,3lo hacen como mínimo una o dos veces por semana). Si a estos datos le sumamos el hecho de que en los últimos años la literatura escrita por y para mujeres ha sido una de las que más ha crecido en España, queda claro que el segmento femenino de la población es un territorio muy interesante para las editoriales. En este sentido destacan especialmente la novela romántica tradicional, con grandes nombres como Bárbara Wood, Nora Roberts o Danielle Steel, y las novelas chick lit, representadas por autoras de renombre internacional como Marian Keyes, Sophie Kinsella o Candace Bushnell. Ambos géneros suponen casi el 4del mercado editorial español, lo cual implica que mueven cerca de treinta millones de euros, según datos de la FGEE. Muchas coincidencias con las heroínas de las novelas chick lit, un género que nació en la década de los 90 con la publicación de la que se considera la obra fundacional de la literatura contemporánea para mujeres: El diario de Bridget Jones, de la escritora inglesa Helen Fielding. Pero ¿cómo nace este nuevo género y qué significa? Mientras algunos sostienen que es un nuevo género literario, otros lo consideran una simple metamorfosis de la novela de sentimientos convencional. Hasta que James Wolcott, crítico cultural de Vanity Fair, publicó un artículo en The New Yorker en el que hacía referencia al chick lit como una forma literaria propia de mujeres, especialmente utilizada por las columnistas de algunos periódicos en esa época. Y ése fue el punto de partida para Bridget Jones y las heroínas de Sexo en Nueva York, de Candace Bushnell. Con el éxito de estas columnas convertidas en novelas, el boom del chick lit había empezado.

Las claves del triunfo son bien sencillas: las novelas, por lo general, están narradas en primera persona por las protagonistas, mujeres entre 25 y 35 años que todavía no han encontrado al hombre de su vida o luchan por superar una ruptura. Sus trabajos, que casi siempre suelen estar relacionados con la publicidad, la moda o el mundo editorial, no les proveen la satisfacción y realización que soñaban en su primera juventud y por eso intentan mejorar su situación profesional. El tono de la novela tiende a ser ligero y divertido, y la ambientación urbana. Cuando la novela finaliza, estas mujeres han solucionado sus problemas y han aprendido una lección importante sobre la vida.

Creo que podemos afirmar, sin dudarlo, que el chick lit ha sido y es un fenómeno literario a nivel mundial, y prueba de ello, además de las cifras de ventas y la permanencia de algunas de estas obras en las listas de más vendidos, es la repercusión que algunas de estas obras han tenido tanto en el cine como en la televisión: Bridget Jones (dos películas), la exitosa serie de televisión Sexo en Nueva York o El diablo viste de Prada, basada en la novela de Lauren Weisberger.

Diez años después de su irrupción, el chick lit sigue interesando a las lectoras de medio mundo, y así lo demuestra Mujeres de Manhattan, la última novela de Candace Bushnell, que ha sido recibida con un entusiasmo renovado. España no es una excepción a este fenómeno y poco a poco está apareciendo un chick lit «a la española». Avalan los casos de Joana Bonet o Silvia Grijalba, que confirman que este género, día tras día y novela tras novela, atrae a más mujeres españolas.