COSECHA NACIONAL
España no solamente compra best sellers, también los vende. La última generación de autores españoles alcanza los primeros puestos en las listas de ventas
MERCHE RODRÍGUEZ
Hace unos años el best seller que se vendía en España, casi siempre, llevaba nombre extranjero pero en los últimos tiempos los autores nacionales se han convertido en una competencia cada vez más dura. En nuestro país el incremento de lectores es un goteo constante y muchos de ellos se enganchan a través de estos títulos. La editora Carmen Fernández de Blas, descubridora de algunos de los grandes éxitos de los últimos años, afirma que “ser escritor de best seller es algo muy serio, todo el mundo quiere serlo”.
Según el anuario 2007 de Nielsen, empresa especialista en estudios de mercado y por la que también se rigen las editoriales, el libro más vendido el año pasado fue La catedral del mar del abogado y escritor Ildefonso Falcones y entre los libros más vendidos en 2006 figuran, entre otros, El pintor de batallas de Arturo Pérez Reverte, Todo bajo el cielo de Matilde Asensi y La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón. Cuatro ejemplos de producto made in Spain.
Entre los españoles hay títulos que auguran una gran carrera literaria y otros que fueron flor de una temporada; autores que irrumpen en el panorama editorial con un éxito apabullante y después quedan pendientes de confirmación, como los toreros (es el caso de autores como Falcones o Miguel Ruiz Montañez), los que se convierten en un éxito de ventas teniendo ya una carrera previa, como Sierra o los que encadenan uno con otro porque se convierten en autores fetiche del público, igual que Antonio Gala y Matilde Asensi.
Para entrar en este grupo hay que vender unos 50.000 ejemplares y no es tarea fácil. Lo consiguieron Arturo Pérez-Reverte con libros como El club Dumas o La tabla de Flandes, Julia Navarro con La hermandad de la Sábana Santa, Antonio Salas con Diario de un skin, Joaquín Sabina y su Con buena letra, Jorge Molist con El anillo, J.J. Benitez y su saga de los Caballo de Troya o Alberto Vázquez Figueroa, autor de numerosos éxitos en la década de los setenta. En infantil y juvenil sobresalen, entre otros, Laura Gallego y su trilogía de Memorias de Idhún, Rafael Ávalos con Grimpow, Jordi Sierra i Fabra autor de grandes ventas o Juan Muñoz con Fray Perico y su borrico, ya todo un long seller.
Además de las cifras de ventas, los best sellers coinciden también en una misma temática: historia e intrigas aderezadas con todo tipo de misterios religiosos, aunque no es lo único que vende y lo demuestra Lengua de Trapo que en 2001 convertiría Lo mejor que le puede pasar a un cruasán de Pablo Tusset, en uno de sus bombazos editoriales. Su historia surrealista repleta de humor ha cautivado a medio millón de lectores y su editorial no imaginó nunca que la repercusión fuera tal, “este escritor te da la sensación de que es de los que hará carrera” dice Fernando Varela, editor de Lengua de Trapo. Y tanto es así que el sello Destino lo acaba de incorporar a su catálogo.
“El best seller es algo muy ambiguo, se define por las expectativas. Yo no diría nunca que Cien años de soledad es uno y sin embargo está entre los más vendidos” dice Varela. Al final todos entran en el mismo saco, el de los que más venden, pero no todos han llegado hasta la meta por el mismo camino. Un best seller es el libro que no le deja al lector ningún recoveco, todo está cerrado y definido. Al más puro estilo anglosajón, una fórmula que consiguió dar en el clavo y que ha adoptado el mercado español. En esa categoría se incluyen las últimas hornadas que llenan las librerías, libros que bucean por la historia, intentan desentrañar misterios cabalísticos o simplemente le sacan los colores a la religión. ¿Demasiados títulos similares? Para Laura Gallego “los autores eran antes un poco más originales, a estas alturas no han dejado personaje histórico ni obra de arte sin secreto oculto que desvelar. Echo de menos un poco más de variedad”.
EL ESFUERZO
Ese fue el tipo de trabajo que inició Javier Sierra. Escribe hace más de una década, interesado siempre por los misterios de la humanidad, tuvo una carrera fulgurante en una revista esotérica y terminó como director pero no fue hasta la publicación de La cena secreta (Plaza & Janés, finalista Premio de Novela Ciudad de Torrevieja 2004) que le descubrió el gran público. Sus ventas superan la cifra mágica del millón, ha hecho una gira por Estados Unidos y el éxito le ha hecho cambiar de editorial. Su próximo libro La ruta prohibida y otros enigmas de la historia saldrá a finales de agosto en Planeta con una primera tirada no inferior a 100.000 ejemplares.
En 1995 escribió su primer libro pero tuvo que esperar nueve años para sentir la “emoción” que asegura haber vivido cuando La cena... se convirtió en uno de los bombazos de Plaza & Janés y asegura que “de repente, uno descubre que esa 'fuerza romántica' que te impulsa a escribir no tiene límites, ni fronteras”. Igual que le ha ocurrido a Mayte Carranza, autora de la trilogía La guerra de las lobas (Edebé). Después de haber escrito 40 libros infantiles y juveniles han sido los tres títulos de las magas pirenaicas, un tema local que ella ha hecho universal, los que le han permitido vender más de 50.000 ejemplares, ser traducida a 14 idiomas y haber recibido el ofrecimiento de hacer una gira de dos meses por Alemania coincidiendo con la celebración de la Feria de Frankfurt con Cataluña como invitada de honor.
Tanto ella como Javier Sierra han conseguido lo que busca cualquier escritor: ser leído. “Cuando eso se consigue y se obra la extraña alquimia de compartir tu visión del mundo con los demás, se alcanza un nivel de realización importante” asegura el escritor.
Este objetivo lo persiguen en igual medida los escritores y los editores. Los primeros se esfuerzan en ofrecer algo diferente, interesante y original, y los segundos ponen la maquinaria en marcha: lanzan sus campañas, ponen a trabajar al departamento de marketing, al gabinete de prensa... “Aun así no siempre es garantía de éxito porque al final el lector hace lo que le da la gana y lee lo que quiere” asegura Varela. De igual forma piensa Carmen Fernández de Blas, primera editora y descubridora de Julia Navarro (su último libro, La sangre de los inocentes en Plaza & Janés ha salido con una tirada inicial de 300.000 ejemplares). En su opinión, “el hecho de poner muchos libros a la venta no quiere decir que se vaya a vender mucho, aunque hayas testado el mercado y hayas hecho una campaña importante, si la gente no lo acepta te vendrá devuelto”. El trabajo realizado por escritores y editores empieza a dar sus frutos. Belén López, directora editorial de Temas de Hoy, asegura después de su paso por la Feria del Libro de Londres, donde España figuraba como invitada de honor, que “nuestro país ha comenzado a participar del mercado internacional del best seller de una forma muy distinta. Se están traduciendo a otras lenguas, y con éxito, los superventas españoles”.
“Los autores eran antes un poco más originales, a estas alturas no han dejado personaje histórico ni obra de arte sin secreto oculto que desvelar”
LOS BEST SELLERS MÁS CÉLEBRES
El retorno de los brujos de Louis Pauwels y Jacques Bergier (1960)
Papillon de Henri Charrière (1969)
Chacal de Frederick Forsyth (1970)
Ébano de Alberto Vázquez Figueroa (1975)
El resplandor de Stephen King (1977)
La gentede Smiley de John Le Carré (1979)
El quinto jinete de Dominique Lapierre y Larry Collins (1980)
El nombre de la rosa de Umberto Eco (1980)
Caballo de Troya de Juan José Benítez (1984)
El perfume de Patrick Süskind (1985)
La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe (1986)
Los pilares de la tierra de Ken Follet (1989)
La casa de los espíritus de Isabel Allende (1995)
El alquimista de Paulo Coelho (1996)
Harry Potter de Joane Rowling (1997)
Las cenizas de Ángela de Frank McCourt (1997)
La hermandad de John Grisham (2005)
El código da Vinci de Dan Brown (2005)



