Galicia: Mil primaveras más
Las Ferias viven en un permanente estado de supervivencia y demandan campañas de fomento de la lectura y mayor implicación de las instituciones
PEMÓN BOUZAS
Parece un tema recurrente el de las quejas de los diferentes sectores implicados en la industria del libro, sobre todo si las cifras indican que cada año se editan más títulos en España, cada año se incrementan las ventas e, igualmente, los índices de lectura. ¿Qué pasa entonces para que los libreros se quejen? La Federación de Libreiros de Galicia afronta demasiadas incógnitas sobre cómo se va a presentar el mercado. Entre los lamentos de los libreros encontramos la necesidad de más campañas de fomento de la lectura, mayor implicación de las instituciones, de los medios de comunicación y de las propias editoriales.
Son dieciocho las Ferias del Libro que se organizan anualmente en Galicia. Trece dedicadas al libro “nuevo”, cuatro al libro “antiguo o de ocasión”, una feria del libro infantil, amén de dos fechas especiales, el 23 de abril por ser el Día Internacional del Libro y el 17 demayo, Día das Letras Galegas. Todas ellas entre mayo y agosto. Antonio Fernández Maira, coordinador de la Federación de Libreiros de Galicia mira con sana envidia la gran progresión deAndalucía al tiempo que se congratula de que Galicia haya mejorado ligeramente en los índices de lectura. “Afortunadamente –dice- la Feria del libro de A Coruña es la tercera de España en importancia. Es una pena que en otras ciudades como Santiago de Compostela, que siendo la capital gallega, con una prestigiosa Universidad y una riqueza enorme de actividades culturales, la Feria del Libro pase casi desapercibida”.
Los escritores gallegos apoyan las ferias, ahí no está el problema. Fina Casalderrey, verdadera diosa para los niños gallegos, sostiene que “hacen más falta que nunca. formamos una cadena –continúa- en la que son necesarios todos los eslabones,libreros, escritores, editores, prensa. Con un esfuerzo semejante al de los vendedores ambulantes, gracias a las ferias, los libreros acercanel libro a lagente, y como enlasbuenas ferias de otros productos, recomiendan la buena literatura a los lectores”. “Los escritores gallegos –dice Suso de Toro- acaparamos el protagonismo de nuestras ferias, en algunos casos compitiendo en ejemplares firmados con alguna que otra gran pluma llegada de fuera”. Las publicaciones tanto en gallego como en castellano enriquecen el mercado, sin embargo no es fácil traer a escritores no gallegos. “Mayo es el mes en el que arrancamos y ciertamente no podemos competir con la feria de Madrid que aca para las grandes firmas de la literatura española e internacional –concluye Fernández Maira-. Aun así, cada año procuramos traer a alguien con tirón”. Es destacable el éxito que alcanzan con sus ferias localidades como Viveiro, en la costa luguesa, o Cangas, en las Rías Baixas. Según los libreros, se debe al buen trabajo que realizan y a la notable afluencia de veraneantes, ávidos de lectura en sus ratos de ocio al margen de la playa y la gastronomía.
¿Son, por tanto, los best sellers los triunfadores de las ferias? Para Suso de Toro “la edición en Galicia es muy literaria, es de autor, y su público busca, por tanto, literatura”. Según los libreros, el público que acude a las casetas de las ferias encaja en tres grupos diferentes: los lectores habituales que buscan novedades tanto en gallego como en castellano, novedades sobre las que están informados o consultan al librero; los que no son lectores, pero que se acercan a las ferias por curiosidad y gracias a ello pueden iniciarse en el hábito de la lectura; y, finalmente, los buscadores de best sellers y sobre todo de sus autores que, con suerte, les firman el libro.
El idioma, la literatura y la cultura en Galicia tienen en una frase del genial Álvaro Cunqueiro su grito de guerra ¡Mil primaveras máis! Los libreros gallegos luchan por mil primaveras más para el libro, para la cultura.
El público que acude a la Feria busca novedades, bestsellers y las firmas de sus autores favoritos



