EDITORIAL

LA DISCIPLINA DE LA LECTURA

Mayo es el mes en el que las ciudades convierten sus plazas y parques en un archipiélago de libros que reclaman la atención de los lectores. En España el 56de la población es lectora. Este dato certifica el crecimiento sostenido de la lectura y hace previsible que en un futuro leer no sea una costumbre anacrónica. Aún así es necesario que esta práctica aumente entre los adolescentes, cada vez más tentados por la proliferación de ofertas de ociomás simples. Por eso, el sistema de enseñanza debe instruir a losmás jóvenes en el valor de la lectura, transmitiéndoles que leer es un acto placentero que también requiere disciplina. Igualmente los medios de comunicación y las administraciones han de contribuir al fomento de esta práctica con unamayor difusión del libro y con eficaces políticas.

Pero almargen de las estadísticas, lo cierto es que las Ferias del Libro aumentan sus actividades anualmente y son una cita que cada vez atrae amás visitantes. Estos espacios escénicos permiten al público curiosear novedades, libros premiados, contraportadas y formar largas colas que los acercan a sus autores preferidos. Poetas, ensayistas, narradores y periodistas que han descubierto a sus lectores otramanera de entender las diferentes vidas de la vida o de las ficciones.

Las ferias también son un interesante ecosistema del libro en el que se reúnen los editores grandes y pequeños, los críticos y los escritores dispuestos a intercambiar impresiones; sabedores de que la literatura también tiene un afán de comunicarse consigo misma.

Así que vuelvan ustedes a su cita anual, déjense llevar por los títulos o por la fidelidad hacia sus escritores y elijan almenos un nuevo libro. Un compañero de viaje o del tiempo libre con el que evadirse y disfrutar, porque la lectura es una forma de felicidad.