FIRMA INVITADA
EL TRADUCTOR TORTURADO
JUSTO NAVARRO
Me regala un amigo las obras de Marcelino Menéndez Pelayo en edición digital a cambio de una botella de vino: mi amigo dice que MMP fue gran bebedor. Entro en la cámara del tesoro (así se accede al programa: clicando sobre una puerta cerrada) y me voy a la Biblioteca de Traductores Españoles, una colección de fichas sobre traductores que rellenó un Menéndez Pelayo de 17 años. La primera ficha registra a David Abenatar Melo, "judaizante portugués de fines del siglo XVI... perseguido, encarcelado y torturado por la Inquisición".
Abenatar tradujo al castellano los Salmos de David. Se convirtió en el rey David, cumpliendo aquello que decía Wilamowitz: "la traducción esmetempsicosis". O fue David quien se convirtió en Abenatar. El salmo 30 da gracias a Dios después de un peligro demuerte, pero el David de Abenatar Melo cuenta exactamente su experiencia "en el infierno de la Inquisición". Si David alababa a Dios "porque me has levantado", los que levantanal David de Melo son sus verdugos, para que delate a sus amigos: "Cuando en duro tormento/ me tenían atado/ porque a mi hermano y prójimo matase... / en alto levantado...". Es el momento en que David, transformado en Melo, su traductor, flaquea y se dispone a hablar.
Los efectos de la tortura sobre la escritura se venen la letra de Guy Fawkes, partícipe en la conspiración de los católicos ingleses para volar en 1605 el Parlamento y al rey, Jaime I, que también tradujo algún salmo de David. Ha quedado la firma de Fawkes en las sucesivas declaraciones después de sucesivos interrogatorios, siempre más temblorosa y desmembrada. Casi por losmismos años en que Fawkes sufría tortura, Abenatar versificaba su encuentro inquisitorial, ofreciéndonoslo como traducción del salmo 30. Dolorido, a punto de traicionar a sus correligionarios, Melo, rey David torturado, pide que lo descuelguen y desaten. Confesará ante el funcionario "mucho más que él quisiese". Lo bajan, lo desatan, le exigen que hable. Abenatar Melo calla. Los torturadores gritan. Entonces, porque Dios le da fuerzas, Abenatar llama falsos a quienes lo interrogan, sin temerles. "Y vuelto a atarde nuevo /me deshicieron como cera al fuego".
La imagen justifica que Menéndez Pelayo hablara de "riqueza y salvaje energía de la lengua" a propósito del traductor Abenatar. Huyó de España David Abenatar Melo, portugués del Alentejo, absuelto por el Santo Oficio en 1611. Fue rabino en Ámsterdam. En 1626 estaba en Francfort, donde publicó su traducción de los Salmos en verso castellano, para que los suyos pudieran cantarlos, aunque se disculpaba porno saber hacer versos. El joven Menéndez atribuyó a Abenatar un exceso demodestia, pues su traducción demostraba variedad formal, valentía y entusiasmo. Pero, en su Historia de los Heterodoxos Españoles, Ménendez entendió que la modestia de Melo era vanidad disimulada, y sustituyó su diagnóstico de variedad y valentía por otro de prosaísmo y desaliño fácil. No habían cambiado los versos de Abenatar, sino Menéndez Pelayo, que, muchos años después de dedicar su primera ficha al poeta rabino, juzgaba irrespetuoso que pusiera "en boca de David invectivas contra la Inquisición" y aprovechara "el sagrado texto" para contar circunstancias personales.



