ENSAYO Y POESÍA
Poetas hispanoamericanos, Juan Ramón Jiménez, Vergílio Ferreira
LECTURAS POESÍA
LA TRADICIÓN DE LAS TRADICIONES
ISABEL PÉREZ MONTALBÁN
ÁLVARO SALVADOR REALIZA UN BALANCE DE LA POESIA HISPANOAMERICANA DESDE EL MODERNISMO HASTA LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA
Hay que dar la bienvenida a esta antología que nos llega de la manodel críticoyescritorÁlvaro Salvador. Profesor de LiteraturaHispanoamericana en la universidad de Granada, amén de haber sido uno de los fundadores de aquella nueva sentimentalidad, surgida en los ochenta y más tarde devenida poesía de la experiencia,que se convirtió en la línea poética oficial de las últimas tres décadas en nuestro país.
Conviene recomendar especialmente la didáctica introducción, inexistente entantas antologías y que tanto agradecerá el lector a fin de situar y valorar elmaterial literario al que se enfrenta. En este texto, Salvador realiza un balance de la poesía hispanoamericana desde el modernismo, para finalmente trazar los rasgos esenciales de las tendencias contemporáneas encarnadas en los escritores que reúne y de los que ofrece una colección significativa de poemas. Sin ánimo de entrar en polémica con un erudito de su calibre, sorprenden sin embargo sus apreciaciones acerca de lo que denomina “proceso de normalización” poética, que consiste básicamente en la “recuperación de las valiosas tradiciones” o en la “tradición de las tradiciones” (Borges, su figura central) o en una literatura que “intensifica su carácter lúdico, yno se contenta con la concepción heredada del vanguardismo, sino que va más allá despojando de trascendencia tanto sus presupuestos como sus objetivos” o también la “necesidad de recuperar sus propias tradiciones, una vez explorado el territorio vanguardista”, como tuvieron según asegura los maestros Neruda o Vallejo. Se entiende que el antólogo está hablando de un proceso normalizador que, por cuestiones particulares, no se ha producido de forma tan evidente en Hispanoamérica como sí en España, a partir de la nueva sentimentalidad que él mismo lideró.
En esto estamos de acuerdo con Álvaro Salvador. Al contrario de lo que ha ocurrido en España durante los años de hegemonía poética y supuesta “normalización”, la pluralidad y la diversidad son las notas características de la literatura latinoamericana, también porque proviene demuy diferentes países, culturas y tradiciones únicas. Por eso resulta refrescante descubrir voces tan singulares y divergentes como las que encontramos en La piel del jaguar. Los seleccionados son autores nacidos entre los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, (sólo hay dos nacidos en los sesenta), próximos por tanto a la generación del propio antólogo,pero enellos se constatan las diversas tendencias señaladas con validos representantes. Algunos de ellos gozan de reconocimiento más allá de sus respectivos países: ya teníamos noticia (unos pocos tienen obra publicada en España) de la labor de Fabio Morábito, Yolanda Pantín, Piedad Bonnet, Vicente Quirarte, Gioconda Belli, Eduardo Chirinos, Omar Lara o Raúl Zurita; y tenemos la ocasión de descubrir a otros de interés, como Kyra Galván, Teresa Calderón, Jorge Fondebrider o Laura Ruiz. Ahora bien, ¿están representadas todas las líneas creativas que se dan ahora mismo, algunas herederas de las estéticas más rupturistas del pasado siglo? Inevitablemente, el antólogo elige como parte intrínseca de su trabajo, pero tal vez se echa de menos la presencia de otras voces actuales que disienten o se alejan de las líneas establecidas, delmismomodo que se nota la ausencia de los más jóvenes, los que nacen a partir de los sesenta y que son los que en realidad vendrán a mostrarse“ ante el nuevo siglo”, como se anuncia en el subtítulo del libro.
La piel del jaguar.
25 poetas hispanoamericanos ante el nuevo siglo
Álvaro Salvador (ed.)
Vandalia
512 páginas
22,00 euros
AFÁN DE ETERNIDAD, ANSIA DE LA BELLEZA
FRANCISCO RUIZ NOGUERA
Un nuevo acontecimiento editorial en torno a la obra de Juan Ramón Jiménez: en 2005, la Biblioteca de Literatura Universal de Espasa Calpe, publicaba–en edición coordinada por Javier Blasco yTeresa Gómez Trueba– los dos monumentales volúmenes de su Obra poética; ahora, con motivo del cincuentenario de la concesión del Nobel y gracias al Trienio Zenobia- Juan Ramón, se pone en marcha otro ambicioso proyecto: la edición exenta de los libros del poeta de Moguer en 47 volúmenes más uno de índices. Una espléndida colección ordenada y dirigida por Javier Blasco y Francisco Silvera en edición coordinada por Antonio Piedra.
Tres títulos han aparecido hasta elmomento: Rimas (1900- 1902), La estación total con las Canciones de la nueva luz (1923-1936) y Animal de fondo (1949), con prólogos, respectivamente, de Ángel González, Francisco Díaz de Castro y Vicente Gallego y textos preparados por Javier Blasco, Almudena del Olmo Iturriarte y Carlos León Liquete, que fueron los autores de la edicióncrítica de esos libros en la mencionada de Espasa. Estos tres títulos representandos momentos claves en la evolución de la obra de JRJ: los comienzos –después de su renuncia a dos libros de 1900: Ninfeas y Almas de violeta– y los finales, con el logro de lo tan largamente perseguido: buscar“ el nombre exacto de las cosas” y decir al final del recorrido: “Al fin lo tuve./ El sueño no fue sueño, era distancia”.
En el jovencísimo poeta de Rimas (donde se rescatan, por cierto, algunos poemas de los libros “repudiados”), están presentes, como advierte ÁngelGonzález, la voz deDarío y, sobre todo, las de los primeros modernistas españoles –Paso, Reina,Rueda,Villaespesa–, al igual que el eco de los románticos más intimistas –Bécquer, Ferrán, Rosalía–, pero hay ya una voz personal sobre todo en lo que concierne a la forma de expresar la relación con la naturaleza que permite hablar del “gran pintor impresionista que es JRJ”. En los poemas, escritos en su mayoría durante la estancia en un sanatorio francés tras la crisis sufrida al morir su padre, predomina el tono de melancolía y la obsesión por lamuerte que lo iba a acompañar durante toda su vida. Empieza, pues, el proceso de interiorización y subjetivismo; más adelante escribirá: “Para mí la poesía ha estado siempre íntimamente fundida con toda mi existencia y no ha sido poesía objetiva casi nunca”.
Un proceso que, con momentos culminantes en Diario de un poeta recién casado o Eternidades, va a desembocar, pasado el tiempo,en La estación total con las Canciones de la nueva luz, Espacio, Animal de fondo y los poemas de Dios deseado y deseante. A partir de La estación total, como apunta Díaz de Castro, Juan Ramón ahonda “decisivamente en el concepto de conciencia, tan determinante en la escritura última del poeta”. Junto a ese ahondamiento, la búsqueda sucesiva de lo divino (primero en lo sensitivo, luego en lo intelectual, por último en “lo verdadero suficiente y justo”) hasta llegar aun panteísmo que se entrecruza con su constante afán de eternidad y belleza: “Sólo en lo eterno podría/ yo realizar esta ansia/ de la belleza completa”. En definitiva, como escribe Vicente Gallego, “la salvación que tanto ha buscado el poeta es una salvación por la belleza”.
“Yo tengo escondida en mi casa, por su gusto y elmío, a la Poesía. Y nuestra relaciónes la de los apasionados”: la poesía de JRJ es la historia de esa pasión que ahora nos llega, en edición de estética muy juanramoniana, en este estupendo proyecto.
La estación total con las Canciones de la nueva luz.
Animal de fondo.
Rimas
Juan Ramón Jiménez
Visor Libros / Diputación
Provincial de Huelva
14,00 euros c/u
EL PENSADOR ATLÁNTICO
HÉCTOR MÁRQUEZ
UN LIBRO NECESARIO Y HONDO EN UN MOMENTO DONDE LAS CONSIGNAS Y LOS ESLÓGANES PUBLICITARIOS SUPLANTAN A LAS REFLEXIONES
Una lengua es el lugar desde el que se ve el Mundo, donde se trazan los límites de nuestro pensar y sentir.Desde mi lengua se ve elmar”. Lo dice, lo escribe, porque escribe diciendo, Vergílio Ferreira (1916-1996). Antes de lanzarme a Pensar, busco al hombre que dice algo así. Quiero saber cómo figuraba este hombre que murió en Lisboa y fue abandonado por sus padres, emigrantes, cuando niño. Que se licenció enclásicas y fue profesor de instituto; que escribió novelas, ensayos y poemas; que fue ganando premios y respeto a lo largo de su vida hasta hacerse con el equivalente al Cervantes en lengua portuguesa, el Camoes (1992) y que pensó al paso del mundo que iba viviendo.Lo encuentro fotografiado entre alumnos el año de su jubilación. Ahí está, charlando con ellos, sentado entre los pupitres. El gesto del poeta, impecablemente trajeado, no muestra asomo de vanidad. Contrasta con el de los jóvenes que le miran entre sonrisas con arrobo y atención. Parece un actor de carácter de películas de Jules Dassin. Ah, amaba lo francés. Quizás por eso tradujo a Camus, a Sartre, a Saint- Exupèry y se planteó existencialista. Pero sin náusea. “Porque toda la verdad del hombre se encuentra en su invisibilidad o en la ignorancia de sí mismo. Y la verdad se conoce cuando se descubre y no cuando se impone […]porque la verdades lenta, y una vida es rápida”.
Ya estamos en Pensar, título casi testamental de este escritor grande de verdad, traducido por Isabel Soler para la editorial El Acantilado, dirigida con tanto criterio por Jaume Vallcorba que parecementira. Pensar es un libro-lazarillo, un libro hondo y necesario. Un diario de microensayos, de reflexiones a vuela pluma, donde el fútbol, la música barroca o el follar (sic) se cruzan con Marx, las paradojas de la lógica o la eternidad. Pensar es necesario por su esencialidad y precisión en un momento donde las consignas y los eslóganes publicitarios suplantan a las reflexiones. Ferreira obra con la modestia oriental de un maestro zen abarcando las preguntas eternas en fragmentos de diario y mostrando decenas de vías por las cuáles el pensamiento humano logra convertirse en iluminación: epigramas, koans, poemas, relatos, paradojas, anécdotas y ‘poesofía’. No se impone desde el “o estás conmigo o estás contra mí”. Es un libro compañero, pleno de ironía, sinceridad y melancolía que te invita al deleite sin excluirte como lector activo. Donde el hombre que se pregunta y aconseja es el mismo Ferreira pensante que se dirige al Ferreira anciano, mostrándole que, más allá de los temores humanos, dios es nuestra creación, que todos los seres humanos participamos de la misma humanidad, que ya podrá venir lamuerte algún día y que ésa es nuestra única certeza. Y mientras él piensa, te abraza, y te enseña, como un viejo socrático, que tuya también es esa magnífica herramienta del pensar. He aquí uno de estos escasos libros.
Su lectura resulta transformadora. La poesía que lo inunda es la precisión lógica de unmetafísico hecho de melancolía, construido desde su idioma. Un libro para gozo de lectores que buscan libros que les saquen de la esfera del ‘dejà vú’ y de la autoayuda disfrazada de filosofía. Piensa, piensa tú conmigo, parece decir este testamento de un sabio que escribía sabiendo que una lengua donde se oye el mar vastísimo ya convoca esas verdades que conocemos, aunque no caigamos enellashasta que sin dichas tal y como anidan en nosotros. Un libro para ser salvado de cualquier quema. Un libro que se explica por sí mismo. Qué envidia de esos alumnos de la fotografía.
Pensar
Vérgilio Ferreira
Traducción de Isabel Soler
El Acantilado
19,00 euros
334 páginas



