NARRATIVA

César Aira, Almudena Grandes, Juan Manuel de Prada, Esther tusquets, Massimiliano Palmese, McEwan, Susanna Tamaro, Carmen Amoraga

 

LECTURAS NARRATIVA

 

EL DOCTOR AIRA

JOSÉ CARLOS LLOP

LA REALIDAD DE CESAR AIRA ES UNA IRREALIDADA LA QUE LA LITERATURA  APORTA SOLIDEZ, GENEALOGIA Y TRASCENDENCIA

Siendo escritores muy dispares y diferentes, ocurre en España con el argentino César Aira lo que con el francés Pierre Michon: que sus libros se convierten a veces en otro libro distinto. Al ser muy breves los de ambos, a sus editores españoles les gusta reunir algunos de ellos en uno solo y titularlo como tal. Ocurre con Michon en Anagrama y ha ocurrido ahora en Mondadori con Aira y su reciente Las curas milagrosas del doctor Aira, un volumen que reúne el que le da título, más El tilo y Fragmentos de un diario en Los Alpes. Pero, ¿son novelas los artefactos narrativos de Aira? La pregunta es retórica y también lo será su respuesta: ¿son relatos los textos cortazarianos que integran Último round o La vuelta al día en 80 mundos? Y disculpe, Aira, el símil cortazariano.

César Aira –como Ricardo Piglia en sumomento– es uno de esos escritores cuya bondad literaria abruma –es decir, admite para sus valedores poca discusión crítica– desde su descubrimiento español, cuando Aira ya tenía mucha obra publicada en Argentina. El lector se acerca a ellos y se deslumbra, o bien se queda con la incómoda sensación de no haber sabido nadar en las aguas del puerto prometido. A veces ocurren ambas cosas. Es el caso de este libro de tres libros, que no trilogía, seguido de unos apéndices que podrían formar también un cuarto libro independiente: ensayístico o narrativo, tanto da tratándose de César Aira, donde todo acaba siendo relato.

Es en uno de esos apéndices donde leemos: 'cuando nace un medio de expresión nuevo, vale como medio; la expresión viene después'. Eso ocurre en los libros de Aira también. El lector sabe que está ante unmedio nuevo de expresión narrativa y la expresión de ese medio –diferente en cada caso- será la historia, cada una de ellas, que Aira nos presenta: las aventuras del doctor homónimo al que se enfrenta su particular Dr. Moriarty , una infancia narrada bajo el tilo de una plaza de Coronel Pringles –la ciudad donde nació el propio Aira, trasunto aquí del narrador bajo la falsa apariencia de ser el narrador trasunto del autor-, o el diario de la estancia en casa de unos amigos.

Todo diario es un diario de viaje y éste comienza al modo de Perec, elaborando listadosde objetos, muebles y decoraciones del escenario –esa casa– donde se van a desarrollar los fragmentos del diario alpino (que también podría ser parisino, armenio o istambulense: lo de menos es su localización geográfica). Porque ocurre con la realidad de Aira que es una irrealidad a la que la literatura aporta solidez, genealogía –de Swift a Sterne, de Girondo a Roberto Arlt o Borges, entre muchos otros– y trascendencia, creando una suma de realidades –una treintena de novelas hasta la fecha- que son de las más originales de la literatura hispana actual. “Los tímidos como yo no alcanzamos la realidad” ha dicho en alguna entrevista. En el origen de esa irónica confesión está el origen de toda literatura. “Nunca me ha preocupado mucho la cuestión de los géneros”, ha dicho también. Y además: “ Me resisto a las recopilaciones que proponen los editores”. Esta vez, tampoco le han hecho caso. El lector lo agradecerá de una a tres veces.

Las curas milagrosas del Doctor Aira
César Aira
Mondadori
15,50 euros
229 páginas

 

EL FUEGO Y LA MEMORIA

JESÚS MARTÍNEZ

UNA EXCEPCIONAL NOVELA CAPAZ DE TRANSMITIR LA ANGUSTIA, EL DOLOR O EL MIEDO, JUNTO A LA AMISTAD, EL CORAJE Y EL AMOR, COMO FUERZAS SUPERADORAS

Juzgar la trayectoria de Almudena Grandes a estas alturas, es un ejercicio perverso y mezquino. Tanto como cuestionar su talento y su capacidad para mudar lo extraordinario, y hasta lo ordinario, en ficción novelable. Habrá, no obstante, quien anteponga al valor literario de su última novela, El corazón helado, otros más espurios, cuestionando el tratamiento dado a los mismos. Pues bien, tampoco creo que sea negociable una posición altruista o falsamente objetiva, en aras de una ética del olvido que ha lastrado la veracidad de nuestra historia reciente.

Así, uno agradece que afronte en esta obra, y delmodo en que lo hace, la guerra civil, el exilio o la España de hoy, ahora que la necesaria revisión histórica cuenta con la distancia, la voluntad y el coraje de rescatar del fuego del olvido a tantos seres de carne y hueso, a tantas sombras tendidas en los caminos, a tantos sueños postergados o enterrados para siempre. Y que lo haga, asumiendo el riesgo de una compleja arquitectura de acciones que se entremezclan en la que -según la autora- es una“novela sobre la memoria y la reelaboración sentimental, ideológica y moral de la historia”.

Por todo ello, la trama que arranca con el entierro en Torrelodones, en el año 2005, de Julio Carrión, y la presencia en él de una desconocida, Raquel Fernández Perea, desatará la exhumación de un pasado terrible, un ayer al que son ajenos, en apariencia, los descendientes. Será así como las familias de ambos, desnudadas por la apasionada relación iniciada entre Álvaro -hijo del fallecido y Raquel, tengan que enfrentarse, enuna burla del destino,a viejas cuentas sin saldar, a  una verdad tan larga y cruelmente soterrada, tan oculta, que a nadie pareciera interesar.

Como telón de fondo, la rebelión militar contra la República, la heroica defensa de Madrid, las terribles consecuencias de la derrota, la represión y la venganza, los asesinatosmasivos, el expolio, la negación de los quemarchan al olvido, los desheredados, los parias de la tierra que seguirán perdiendo la guerra cada uno de los días que dura el exilio en los países de acogida, donde sufrirán el trato vil e ignominioso de los traidores a la causa de la libertad. Un exilio que no les arrebatará el amor a su tierra, la dignidad de la derrota o el orgullo poruna lucha idealista y desigual.

Con este material, la autora articulará una estructura compleja, donde se suceden voces narrativas o saltos cronológicos y espaciales diversos, hasta ir reconstruyendo ante los ojos del lector unmosaico frente al que es imposible no reconocerse. Así, hará acopio de todos los ingredientes necesarios con los que lograr atrapar al lector: una perfecta dosificación del ritmo narrativo, un manejo ajustado del lengua je ,un rico perspectivismo  múltiple y unos personajes tan bien perfilados, que resultará difícil escapar de la emotiva crudeza de sus casi mil páginas, y volver a la cruda y ficticia conciencia de lector.

Una decimonónica y excepcional novela que, partiendo de una depurada técnica realista, es capaz de transmitir la angustia, el dolor o elmiedo, junto a la amistad, el coraje y el amor, como fuerzas superadoras y señas identitarias de un tiempo para el recuerdo. Un bello e intenso relato, pleno de emoción y sentimientos, de fuerza moral y de íntima complicidad; un grito esperanzado y justo hacia todoslos que, aún hoy, necesitan acercar el corazón al fuego  donde arde y fluye la sangre que nutre la memoria de los pueblos.

El corazón helado
Almudena Grandes
Tusquets
25,00 euros
919 páginas

 

UN ENTIERRO COMPASIVO DEL PASADO

ALBERTO GUALLART


Los historiadores tienen que esperar –igual que los forenses– a que se les muera su objeto/sujeto para analizarlo. Un forense impaciente puede ser un asesino, mientras que un historiador impaciente es un sociólogo que se entretiene con estadísticas. En estos años todavía inaugurales del siglo XXI, los historiadores y los primeros literatos están examinando los cien años que nos han precedido, por ver si los hacen inteligibles.

El séptimo velo es precisamente un enorme esfuerzo narrativo por comprender y reflexionar sobre el poder avasallador de la Historia y las ideologías de la mano del protagonista, un héroe amnésico de la Segunda Guerra Mundial. Ésta es la primera tesis del libro. La otra tesis defiende el uso misericordioso de la memoria para que los fantasmas de quienes fueron mal enterrados en el pasado, no vengan a amargarles el presente a sus hijos y sus nietos.“ Tal vez el olvido, después de todo, sea una malversación necesaria del pasado”, dice Prada. Salta a la vista que el autor no es ajeno a las inquietudes de su tiempo, y que esta novela es unmodo de intervenir enel debate contemporáneo sobre la rehabilitación de nuestro pasado republicano.

El séptimo velo echa a andar cuando tras la muerte de la madre de uno de los personajes, a éste le revelan la identidad de su verdadero padre. Durante medio siglo ha sido secreto de familia la identidad de Jules Tillon, un famoso miembro de la Resistencia francesa que, como consecuencia de un tiro en la cabeza, ha olvidado casi todo  su glorioso pasado contra los nazis.

La vida del desmemoriado Jules Tillon se cruza con la de dos exiliados españoles, Fidel y Lucía Estrada, que dirigen un circo trashumante financiado por los servicios secretos británicos con el fin de recoger judíos y facilitarles la huida a Andorra. Lucía y Jules se enamoran, éste se incorpora a la plantilla del circo y aprende el oficio de prestidigitador. Después de la Liberación de París la pareja viaja al Madrid de posguerra y allí les nace un hijo. La historia de ambos cambia cuando aparece Carlitos Fuldner, un nazi refugiado en Argentina que despierta en Jules el afán por investigar su pasado. A partir de ese momento, el lector asiste a las muchas peripecias que Jules vive y provoca con el único propósito de averiguarse a sí mismo.

El estilo de Juan Manuel de Prada en El séptimo velo registra algunas diferencias en comparación con obras precedentes de prosa más audaz e imaginativa, como el libro inaugural Coños (1995), la colección de relatos breves El silencio del patinador (1995) y la novela La tempestad (Premio Planeta 1997). Ya sea por su actual dedicación al periodismo, o sea por una buscada voluntad de escandalizar e impartir doctrina, lo cierto es que este libro tiene mucha prosa ensayística con que el autornos informa de sus opiniones acerca del totalitarismo fascista, la dictadura de Franco (“esa cruzada amasada ensangre”), el comunismo o el aborto. Persiste en esta nueva novela el clarísimo empeño del autor por hallar imágenes nuevas, unas que evocan la greguería cuando ve las golondrinas como“ saetas disparadas por la ballesta de Dios”, y otras que se acercana lo cursi: “rozó el calor blanco de sus muslos, allá donde la piel adquiere un tacto de papel de Biblia”.

Al margen de estos casos, más omenos cursis según gustos y quede cualquier forma terminan diluyéndose en las seiscientas páginas de la novela, el resultado final es meritorio gracias a los buenos oficios de ingeniería narrativa que usa Juan Manuel de Prada.

El séptimo velo es buena síntesis de un siglo cuyos cadáveres todavía nos reclaman, y a los que –por supervivencia–no podemos vengar sino compadecer. Siglo XX, tus hijos no te olvidan, pero descansa en paz.

El séptimo velo
Juan Manuel de Prada
Seix Barral
21,50 euros
644 páginas

 

ENTRE LÍNEAS

ALEJANDRO LUQUE

EL JUEGO REEMPLAZA A LA VIDA, SIMBOLIZA LA PEQUEÑEZ DEL HOMBRE A MERCED DEL AZARY PUEDE SER UNA FIEL REPRESENTACION DEL ETERNO RETORNO

Las atormentadas almas de los ludópatas han dado a la literatura mucho juego. Dostoievski engancha a la ruleta a su alter ego, Balzac pasea al protagonista de La piel de Zapa por el infierno de la timba, Borges canta a menudo a los naipes del truco, pintados talismanes de cartón. El juego reemplaza a la vida, simboliza la pequeñez del hombre a merced del azar y, hasta donde el dinero alcanza, puede ser una fiel representación del eterno retorno, e incluso de la inmortalidad. Pero nadie hasta ahora, que sepamos, se había ocupado del prosaico, entraña blebingo, consus ceniceros copiosos y su monótono goteo de números.

Esther Tusquets ha tenido la osadía de usar este pasatiempo como telón de fondo de su última novela. El protagonista, un notario al filo de los cincuenta, encarna a una burguesía española de vuelta de todo, desencantada de sus propios éxitos e incapacitada para la sorpresa. Ese hombre, cuyo nombre se omite deliberadamente, entra por curiosidad en un bingo y no tarda en adscribirse al gris clan de los jugadores habituales. Para ellos, cada cartón es un retazo de emoción artificial, y el supremo instante de cantar el premio un eficaz sucedáneo del orgasmo.

La autora arriesga no sólo desarrollando su ficción sobre un juego escaso demitologías, en el que el talento o la habilidad no tienen la menor influencia. También asume desafíos con un estilo duro,sobretodo en los primeros capítulos, con largas frases acribilladas de apuntes entre guiones y paréntesis que matizano refutan la voz del narrador, dando una idea de inestabilidad emocional bien lograda pero nada liviana. En las últimas páginas acecha allectorun desenlace sorprendente, con un optimista deusex machina de  postre: el que no juega, parece recordarnos Tusquets, no gana.

Bingo
Esther Tusquets
Anagrama
15,00 euros
407 páginas

 

EL VIAJE COMO CATARSIS

JUAN CARLOS PALMA

AMORES SECRETOS, RESURRECCIONES INESPERADAS Y UNA SENSACIÓN DE HASTÍO EXISTENCIAL ACOMPAÑAN ESTE RELATO CADENCIOSO

Las islas griegas siempre han sido muy fecundas en un sentido estrictamente literario: Safo hizo de Lesbos un universo poético que quedaría mitificado de por vida, Lord Byron moriría en Missolonghi defendiendo su ideal contra los turcos, Kavafis perdería toda su esencia sin la cultura que le vionacer y Ulises no sería nada sin su Itaca. El concepto de lugar paradisiaco, de edéndonde las vanidades del mundo parecen quedarse en las orillas de sus mágicas playas, sigue siendo un imán de irresistible reclamo para el turista, ansioso porpurificarse en una tierras innormas donde todo parece posible. En esa perspectiva se sitúa Carlo, el protagonista de La amante prohibida, que, como muchos italianos, viaja cada año con su pareja, Paula, auna isla distinta, pero ensucaso, con el objetivo no confesado de reencontrarse con un primerizo amor que trajo nefastas consecuencias familiares y cuyas cicatrices nunca se han cerrado.

El melancólico y, por momentos, revelador itinerario de esta pareja en crisis por la isla de Sérifos nos trae a la memoria, salvando las distancias y cambiando el escenario, algunos momentos del clásico de Rossellini Te querré siempre o de la más moderna Lunas de hiel de Polanski. Amores secretos, resurreciones inesperadas y una permanente sensación de hastío existencial acompañan en todo momento un relato cadencioso que nunca alza la voz más de lo necesario, empleando para ello frases cortas, someras descripciones y un estilo aparentemente neutro que apenas deja asomar alguna pincelada de un tono más subido en las voces de sus escasos personajes:“ Las dificultades para llegar y el dolor cuando temarchas, eso y no otra cosa es un viaje”. Autor de una aplaudida obra poética, Palmese ganó con esta novela el premio Città de Santa Marinella y quedó finalista del prestigioso Strega. Habrá que seguirle la pista.

La amante prohibida
Massimiliano Palmese
Traducción de Leyre Bozal Chamorro
Lengua de Trapo
16,65 euros
141 páginas

 

EL REINO DE BABIA

FÉLIX PALMA

MCEWANSE ADENTRA EN EL TERRENO DE LO FANTÁSTICO, MÁS CERCANO A LOS DISPARATES DE ROALD DAHL QUE A LAS INVENCIONES DE BORGES O CORTÁZAR

Si usted está leyendo esta reseña es que es como Peter Fortune. O, más exactamente, lo fue de niño. Peter, les explico, es uno de esos infantes que los adultos no dudan en etiquetar de raritos debido a su perseverante afición a soñar despiertos, no tanto por la naturaleza de sus ensoñaciones, secretas para todo aquel que no se halle en su cabeza, como por que dicho pasatiempo requiere casi siempre de la soledad, y ya sabemos que los solitarios son los parias del siglo XXI. Peter, en fin, tiene la cabeza en las nubes o, como decimos por aquí, vive en Babia -me refiero a ese territorio quimérico donde nos arrastra el ensimismamiento, no a la comarca leonesa de donde surge el popular dicho-, y coincidirán conmigo en que existenmayores posibilidades de que esos infantes soñadores, al crecer, acaben convertidos en lectores o incluso en escritores, que aquellos que consumen su infancia jugando al balón. No en vano, según nos cuenta Ian McEwan,  cuando Peter Fortune se hizo adulto “se convirtió en inventor, escritor de cuentos y llevó una vida feliz”.

Antítesis de Guillermo el travieso y otros niños-trasto de la ficción, las continuas ensoñaciones que asaltan a Peter durante su infancia ofrecen a McEwan la coartada perfecta para hilar unos cuentos donde todo es posible, donde no hay más ley que la que gobierna los sueños. De la mano de su joven protagonista, el escritor británico se adentra alegremente en el terreno de lo fantástico, un fantástico más cercano a los oníricos disparates deRoaldDahl que a las cabales invenciones de Borges o Cortázar, pues cada relato es una fantasía infantil y, yo diría, que universal: el pequeño, entre otrasmuchas aventuras, es atacado por lasmuñecas de su hermana, lideradas por laMuñeca Mala, un siniestro engendro al que le falta un brazo y una pierna, imprescindible enla colecciónde cualquier niña que se precie; intercambia su alma con la del añoso gato William, cuya placentera existencia de jubilado encima del radiador envidia; y usa el frasco de “crema disolvente” para, como su propio nombre indica, disolver a su molesta familia mientras duerme la siesta en el jardín.

El historial de obras perturbadoras de McEwan lo avala como un dinamitero de lo cotidiano y, en estos cuentos, que ahora rescata oportunamente Anagrama, vuelve a confirmarnos que el apodo de “Ian Macabro” no es gratuito, si bien en esta ocasión el autor ha cambiado su habitual acidez por cierto tono moral, supongo que motivado por el material que maneja. Pese a todo, la obra está recorrida por una jovial ironía, proyectada especialmente contra el mundo de los adultos, esos seres permanentemente estresados, lastrados por hipotecas y responsabilidades, que “volvían quejándose del tráfico que había en vacaciones, pero, por supuesto, ellos eran el tráfico de las vacaciones”.

Debemos agradecer a McEwaneste libro sencillo pero delicioso, que cuenta conpasajes francamente conmovedores, como los que nos muestran el mundo a través de los ojos del gato William o del bebé Kenneth. Pero sobre todo, debemos agradecerle su entrañable defensa de los infantes ensimismados, igualmente necesarios para nuestra sociedad. Puede que al convertirse en adultos no ocupen un puesto de responsabilidad en una oficina, pero quizás nos inviten a soñar a los demás si encuentran elmodo de transmitir sus inasibles sueños, ya sea mediante el cine, la literatura, la pintura o cualquier otra disciplina artística. Como hace ahora el propio McEwan.

En las nubes
Ian McEwan
Editorial Anagrama
152 páginas
15,00 euros

 

LA CAJA NEGRA

JUAN JOSÉ TÉLLEZ

Lo sencillo no es simple. No hay exceso de artificio en la literatura de Susanna Tamaro (Trieste, Italia, 1957), sino que más bien guarda esa apacible teoría de al pan-pan y al vino-vino, que concierne a los manuales de auto-ayuda y a las eficaces novelas juveniles de MartínVigil. Pero detrás de su carrera hay algo más que un buen título como aquel de Donde el corazón te lleve. En sus páginas, alienta la trascendencia de lo cotidiano, lo sublime que oculta la costumbre, ese dios de las pequeñas cosas que ya alentaba en el libro de Arundathi Roya, que tanto le gustaba a ella.

Ya se ha dicho que su nueva novela, Escucha mi voz, complementa y explica en cierta manera a su precedente, pero eso sólo es cierto demodo parcial: la misma protagonista encarna a dos personas diferentes, la joven y la madura, que afrontan, sin embargo, una misma materia, la de su propia vida, emociones, tabúes y remembranzas. Martha, la joven protagonista de aquella novela suya tan exitosa, vuelve ahora al lugar del crimen –el pasado siempre lo es–, a la casa donde creció junto a su abuela y por cuyo desván pasean la vida y la muerte, los recuerdos, las fotografías pasadas de fecha, las asignaturas pendientes, viejos poemas, páginas de diarios y la percepción de cómo el paso del tiempo no sólo nos condiciona sino que nos transforma. Afuera, las raíces de los árboles talados se niegan a abandonar la tierra.

Tamaro explica que  la memoria del ser humano desempeña la misma función de la caja negra de los aviones y de los trenes. Y, en general, este nuevo libro suyo es una caja negra que ella explora con un cierto misticismo franciscano.

No hay perifollos en su prosa, porque ella escribe como es. Contundente y directa, como las rutinas de las artes marciales que practica. Un tanto moralista, como el catolicismo que profesa a las claras y desde el que entiende que a los tiempos que corren les falta una pizca de sagrado: “¿Es acaso el universo sólo un enorme estómago habitado por agujeros negros que absorben y trituran cualquier forma de energía?”, inquiere con una elocuencia similar al de los predicadores antidarwinistas pero con mayor altura demiras intelectuales.

Con Martha, la Tamaro comparte la ausencia infantil del padre, pero en su experiencia personal logró recobrarlo en su juventud y mantener con él una relaciónmenos dramática que la que relaciona a su protagonista con su progenitor y con sus propios fantasmas. Por ello o por sus raíces hebraicas, pareciera que existen ciertas transposiciones autobiográficas a la peripecia narrativa de su personaje que, al igual que la autora, vive un proceso de conversión religiosa, en un mundo que parece haber olvidado incluso la espiritualidad de la utopía delmaterialismo dialéctico. A fin de cuentas, buena parte de la bibliografía de Susanna Tamaro –Anima mundi, Caballero corazón de melón o Cada palabra es una semilla– tiene un no sé qué de introspección literaria. Sin embargo, en este nuevo título y al igual que en Donde el corazón te lleve, no se trata sólo de un ejercicio de narcisismo literario sino de una novela ejemplar, de tesis que, en las últimas páginas, se nos desvela como una enorme nota a pie de página de las bienaventuranzas. Tanto la conservacionista Susanna como la desorientada Martha creen que la respuesta está en la tierra, en los árboles talados, en las raíces que en el fondo forman la piedra angular del ADN de nuestros sentimientos.

Escuchami voz
Susanna Tamaro
Seix Barral
19,00 euros
224 páginas

 

DEL AMOR Y SUS ENGENDROS

LALE GONZÁLEZ

NOVELA LÚCIDA EN LA EXPOSICIÓN DE LOS CONFLICTOS YQUE HUYE DE PRIVILEGIAR ENFOQUES QUE PUDIERAN PROVOCAR FACILES EMPATÍAS SEXISTAS

Que más vale solo que mal acompañado es un aserto indiscutible en el nimbo de lo hipotético. La realidad, sin embargo, lo pone cada día en entredicho: páginas de sucesos, series televisivas, prensa rosa, música y literatura, proclaman hasta qué punto insólito las personas somos capaces de arriesgar en nuestras relaciones personales. Parecería que el masoquismo de la infelicidad en compañía es, paramuchos, preferible a la soledad.

Este es el quid de la novela de Carmen Amoraga. A simple vista, la sinopsis de la contraportada podría hacer cabecear con escepticismo a algunos (más a algunos que a algunas, seguramente), como si temiesen lo peor: otra entrega de recalcitrante costumbrismo feminista. Pues no. O, por lo menos, no otra en sentido condescendiente o tautológico.

Ana, Silvana y Amparo son amigas desde la niñez y abordan la treintena asumiendo el naufragio de muchas ilusiones. En primera persona, recelan de los derroteros que  han tomado sus vidas, más por inercia que por premeditación, y se interrogan sobre las relaciones sentimentales, aunque sus preguntas son más bien discernimiento, como las que formulan ciertos periodistas, cuando anticipan las respuestas de sus entrevistados. Ana y Amparo son amantes de hombres casados y Silvana simplemente se casó con el primer hombre bueno que pasaba por allí. Sus parejas son individuos frustrados, paralizados en un cepo familiar que les supera. El matrimonio es, para alguno de ellos, una huida hacia adelante, una especie de barbecho tras una etapa de zozobra extenuante.

Es esta una novela inteligente, de engañosa sencillez por lo coloquial de su lenguaje y argumento, lúcida en la exposición de los conflictos, que huye de privilegiar enfoques que pudieran provocar fáciles empatías sexistas. Por el contrario, pone la escritora valenciana especial escrúpulo en plantear los dramas desde todos los sesgos, arañando en la intimidad de unos y de otras para sonsacar los engendros generados en el lado oscuro del amor: dolor, posesión, culpa, celos, miedo, rencor. La cobardía del indeciso– descubrimos- no lo es tanto, porque la mayoría de las veces se llama así a un exceso de responsabilidad, de piedad hacia el otro, al noble deseo de no querer herir a quien no lomerece; otra clase de valor es, después de todo, el que lleva a optar por la renuncia, a inmolarse en el empeño de no causar sufrimiento colateral.

La diferencia de ésta con respecto a otras novelas de parecido perfil (algunas galardonadas también con este Nadal) radica, por una parte, en un mayor calado que trasciende los estereotipos y, que por otra, en el talento con el Amoraga asesta una ironía que golpea conacierto cuando menos se espera, aboliendo cualquier atisbo de complacencia antes incluso de que ésta comparezca.

El final, agridulce, le deja a uno estremecido con la sospecha de que las ilusiones nunca deberían dejar de serlo, de que la plenitud en el amor no es de este mundo, y que lo que encontramos por aquí son sólo aproximaciones que basculan entre la fantasía y la nostalgia. Lo expresó mucho mejor Serrat: “no hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí”.

Algo tan parecido al amor
Carmen Amoraga
Destino
19,00 euros
272 páginas